Ciudad de México 6 de junio 2016
Gracias Enrique por la invitación a Bancomer.
Me da mucho gusto saludar a Francisco González que está nuevamente aquí en México.
Gracias a Luis Robles, a Eduardo, a todo el equipo de Bancomer, y saludo con mucho gusto nuevamente a los consejeros regionales de esta gran institución financiera de México.
Y por supuesto me da mucho gusto compartir el panel con el señor Gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.
Lo primero que quiero resaltar es que en un entorno francamente complejo en el mundo donde se ha caído el precio del petróleo, están ajustándose hacia la alza las tasas de interés en Estados Unidos; el comercio mundial no está creciendo, al contrario, en este contexto tan complejo, lo quiero decir muy claramente, México está creciendo, y está creciendo con estabilidad, y esto es algo que debemos, en primer lugar, valorar y, segundo, cuidar.
México está creciendo, según las cifras del INEGI el año pasado tuvimos un crecimiento del 2.5%, del Producto Interno Bruto, el primer trimestre de este año es del 2.6, pero vale la pena hacer una reflexión sobre esta cifra: Si excluimos el sector petrolero, todo lo que tiene que ver con la extracción de crudo y gas, nos damos cuenta que el resto de la economía –que por cierto representa el 95% de la economía, por supuesto que el sector petrolero solamente es el 5% del Producto Interno Bruto–, ése 95% restante de la economía está creciendo consistentemente por arriba del 3% en los últimos 6 o 7 trimestres.
Esto quiere decir que la apuesta que ha hecho México por muchos años por la estabilidad, y la puesta en marcha de reformas profundas, transformadoras, las que llamamos las reformas estructurales, está dando resultados aún en un entorno muy complejo.
Y lo decía hace un momento el Gobernador Carstens, la economía mexicana en los últimos trimestres, en los últimos meses, está creciendo fundamentalmente porque está creciendo la demanda interna, el consumo de las y los mexicanos.
Hoy se dieron a conocer las cifras del consumo en el mes de marzo, sin duda otra vez cifras robustas, la confianza del consumidor se dio a conocer apenas también el día de hoy, tiene una mejoría, y lo observamos en datos muy diversos. Por ejemplo la venta de automóviles en el mes de abril que creció 24% contra el año pasado, siendo el año pasado ya un buen año para la venta de automóviles.
Lo vemos en las cifras de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, la ANTAD, que están teniendo un crecimiento muy consistente en los últimos meses; de hecho, si vemos los primeros cuatro meses de este año, el crecimiento en tiendas iguales de las ventas en las tiendas de la ANTAD es el mejor que se tiene registro desde el año 2001.
Esto quiere decir que el motor principal de la economía cuando efectivamente el entorno externo no nos está ayudando mucho, cuando el comercio mundial no tiene el dinamismo que tuvo en otros años, el motor fundamental para el crecimiento de la economía es la demanda interna.
Y vale la pena preguntarnos entonces por qué está creciendo la demanda interna, por qué crece el consumo. Creo que hay fundamentalmente tres razones por las que crece el consumo.
Déjenme empezar por la que cuantitativamente es menor que tiene que ver con las remesas. Las remesas, es decir, el dinero que mandan los mexicanos a sus familias, los mexicanos de Estados Unidos a sus familias, han crecido, han crecido en dólares y en pesos, han crecido mucho más por la depreciación cambiaria. Éste es un efecto importante.
Un segundo efecto muy importante, y en el cual una institución como Bancomer juega un papel de liderazgo, es que está creciendo el crédito en México, particularmente el crédito al consumo, el crédito hipotecario, el crédito automotriz, está creciendo, acabamos de ver apenas la semana pasada el último reporte del Banco de México respeto al crecimiento del crédito en el primer trimestre, indudablemente lo está haciendo a una tasa por lo menos de tres veces superior al de la economía y está creciendo en todos sus segmentos.
Y esto le da un soporte importante al consumo, pero tal vez y cuantitativamente no hay duda que es el efecto más grande y más importante es porque está creciendo lo que, los economistas llaman o llamamos la masa salarial.
¿Por qué está creciendo la masa salarial? Está creciendo fundamentalmente por tres razones: la primera porque está creciendo el empleo, hay más gente trabajando en la economía formal, si ustedes ven las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social consistentemente el empleo ha crecido por arriba del crecimiento económico, se han creado ya prácticamente 2 millones de empleos en lo que va de la administración del Presidente Enrique Peña Nieto.
Pero no solamente es cuánta gente está agregándose al mercado laboral sino cuánto ganan. Los salarios están creciendo, por primera vez en mucho tiempo consistentemente estamos teniendo un crecimiento de los salarios reales, del poder adquisitivo del salario real.
De hecho, según cifras de la Secretaría del Trabajo el salario contractual está creciendo alrededor de 1.5% en los últimos 2 trimestres, a lo mejor ustedes pueden decir bueno, 1.5% no es mucho, el crecimiento real del salario real, es el mejor que hemos tenido desde el año 2000, esto quiere decir que los salarios le están ganando la carrera a la inflación y esto nos lleva a valorar lo importante que es la estabilidad financiera en nuestro país.
Uno de los determinantes fundamentales de que el consumo, de que la demanda interna hoy sea el principal motor de dinamismo en nuestra economía es, precisamente la estabilidad financiera, empezando por la baja inflación.
Aquí por supuesto hacemos el mayor de nuestros reconocimientos a la Junta de Gobierno del Banco de México, al gobernador Carstens porque tenemos un Banco de México que no solamente es plenamente autónomo, sino que es plenamente creíble, y además, como él mismo lo refirió el efecto de las reformas estructurales está teniendo ya un resultado palpable en el bolsillo de los mexicanos.
Las tarifas por ejemplo de telefonía móvil, el año pasado cayeron 18%, las tarifas eléctricas para las familias en términos reales en los últimos 2 años han caído 10%, todo esto se refleja en una mayor capacidad adquisitiva de los mexicanos. Y eso es lo que tenemos que cuidar.
En este entorno de tantos riesgos, de riesgos no solamente de carácter financiero y de mercado, sino también incluso geopolíticos, la convicción del Gobierno de la República es seguir apostando por la consistencia en la política macroeconómica por la disciplina y por la responsabilidad.
Y aquí juega un papel muy importante la disciplina en materia fiscal; no podemos esperar que todo el trabajo de ajuste de nuestra economía a este entorno externo ocurra únicamente a partir de las variantes monetarias o del propio tipo de cambio.
Es importante que el Gobierno Federal disminuya sus requerimientos financieros y esto implica un entorno en el cual el Presidente de la República se ha comprometido a no elevar los impuestos ni a proponer nuevos impuestos implica que el ajuste fiscal tiene que venir por el lado del gasto público.
Lo hicimos el año pasado, cumplimos con nuestra meta de déficit, este año lo hemos vuelto a hacer, ya lo anunciamos junto con otras medidas de manera coordinada con el Banco de México el 17 de febrero, y nos hemos puesto ya una meta ambiciosa para el próximo año, que es por primera vez desde 2008 recuperar el superávit primario en las finanzas públicas.
Esto implica un esfuerzo muy importante, un esfuerzo muy importante de revisión de la calidad del gasto público, de encontrar mayores eficiencias y también de priorizar, a final de cuentas presupuestar es asignar prioridades y ese es el ejercicio que estaremos presentando al Congreso de la Unión.
La semana pasada escuchaba el presidente del Consejo Coordinador Empresarial y al director del Centro de Estudios Económicos del sector privado, que decían algo con lo que estamos completamente de acuerdo, necesitamos profundizar en el ajuste al gasto público y tal vez haya alguien quien nos diga: “bueno es que eso va a tener un efecto sobre el crecimiento económico”, es cierto, un menor gasto público tiene un efecto sobre la demanda agregada, pero mucho más grave sería el efecto sobre el crecimiento económico y eso es algo que los mexicanos aprendimos bien en los 70’s, en los 80’s, en los 90’s, mucho más grave sería el efecto sobre el crecimiento económico de perder la estabilidad.
Así es que vamos a seguir por esa ruta y vamos a seguir por la ruta de implementar a plenitud y de manera expedita, rápida, las reformas estructurales, estuvo con ustedes en la mañana el Secretario de Educación y pudieron atestiguar ustedes que la Reforma Educativa está en marcha, venciendo resistencias, acaban de tener ustedes un panel sobre la Reforma Energética, a pesar de la caída en el precio del petróleo, se está implementando la Reforma Energética, vamos adelante con las licitaciones, vamos adelante con las licitaciones también en el sector eléctrico, en las energías limpias, generando oportunidades muy importantes de inversión y reduciendo los costos de manera transversal para la economía.
Y lo mismo hace la Reforma de Telecomunicaciones donde está en marcha la licitación del Proyecto “La Red Compartida”, donde estamos viendo claramente como la nueva regulación asimétrica está generando más competencia, más inversión y mejores servicios y así en cada una de las reformas, incluyendo la financiera, vamos a seguir profundizando, vamos a seguir trabajando, que es a final de cuentas lo que se puede esperar de la política macroeconómica: disciplina, consistencia en la implementación de las reformas y actuar de manera coordinada con el Banco de México para atender un entorno financiero sumamente complejo en el cual estamos convencidos, México está saliendo adelante gracias a los principios que ha enviado su política económica no solamente ahora sino durante muchos años.
Muchas gracias.
SESIÓN DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS
…acciones conjuntas para garantizar la estabilidad en un mercado que se percibía desordenado, que era aquél febrero, el mercado cambiario. Hablabas tú hace unos minutos de la necesaria coordinación entre Hacienda y Banco de México.
¿En este entorno complejo, qué elementos visualizas para profundizar y darle más consistencia a esta coordinación para hacerle frente a este riesgo de inestabilidad?
LUIS VIDEGARAY
Déjame hacer un comentario sobre las tasas de interés en Estados Unidos y la acción de la Reserva Federal. Aquí creo que no se nos debe perder de vista a los mexicanos es que para nosotros lo más importante, lo que más beneficia a la economía de México es que crezca la economía de Estados Unidos.
Más del 80% de nuestras exportaciones van para allá, nuestra actividad industrial está fuertemente vinculada a la actividad industrial de los Estados Unidos, y el hecho de que suban las tasas de interés ocurre porque, precisamente, en opinión de la Reserva Federal de los Estados Unidos se está fortaleciendo la economía de los Estados Unidos.
Entonces, es algo que es muy importante tenerlo en mente porque a veces consideramos que el alza en las tasas de interés de Estados Unidos es una noticia que per sé es negativa.
Va a generar sin duda volatilidad, movimientos de capital y habrá un ajuste transicional, pero no hay mejor noticia para la economía mexicana que el que la economía de Estados Unidos esté creciendo, incluso si viene con un incremento en las tasas de interés.
Yo como Secretario de Hacienda además tengo una enorme tranquilidad porque sé que nuestro Banco Central va a reaccionar apropiadamente, no voy a opinar cómo porque eso le toca al banco, pero además tenemos esa gran tranquilidad.
Entonces, creo que lo que no debemos de perder de vista que lo importante es que el incremento en las tasas de interés en Estados Unidos se dará solamente si la Reserva Federal observa la economía creciendo, la economía de Estados Unidos.
En ese sentido, nos afecta el fenómeno de una manera un poquito diferente a otros países emergentes que no están tan integrados a la economía de Estados Unidos.
Con respecto a la coordinación entre la Secretaría de Hacienda y el Banco, hay un elemento donde por ley decidimos conjuntamente, que es la política cambiaria. La Comisión de Cambios está integrada conjuntamente por el Banco y la Secretaría, y es un espacio claramente donde definimos cómo actuar en esa materia tan crítica, en momentos como este, todas las decisiones que hemos tomado en los tres años y medio que he tenido el privilegio de ocupar la Secretaría, han sido, en la Comisión de Cambios siempre por unanimidad.
Es decir, es un espacio donde hemos tenido no solamente coordinación sino coincidencia, y creo que hay un elemento más profundo que es el cómo la política fiscal y la política monetaria deben de trabajar coordinadamente para lograr un objetivo.
Algo que hemos visto, por ejemplo en Europa, es cómo la disfuncionalidad política para lograr una política fiscal coherente en la Unión Europea porque en realidad tienes veintitantos países, cada uno determinando su política fiscal, ha hecho que todo el ajuste sea fundamentalmente soportado por la política monetaria, y eso es profundamente ineficiente desde el punto de vista macroeconómico.
Lo mismo lo hemos visto en el caso de Estados Unidos donde las decisiones de política fiscal se han tomado por desacuerdos, lo vimos en el año 2013, por ejemplo, donde se dio un ajuste importante en el gasto pues realmente no por una decisión explícita de nadie sino por la incapacidad de llegar a un acuerdo.
En el caso de México creo que afortunadamente tenemos una muy estrecha y frecuente comunicación las dos instituciones, y coincidimos en un diagnóstico de que se tienen que utilizar ambas herramientas de manera conjunta; en este caso a la política fiscal coincidimos en que le corresponde disminuir los requerimientos de financiamiento de sector público, como para qué, para no generar más presión en la balanza de pagos, y contribuir a un ajuste macroeconómico ordenado ante un entorno que lo requiera.
P.- ¿Nos deben preocupar las elecciones en Estados Unidos, nos debe preocupar para este marco macroeconómico y las perspectivas del país, que eventualmente tengamos a Trump en la Casa Blanca?
LUIS VIDEGARAY
Creo que estamos viviendo, estamos observado un proceso electoral en Estados Unidos inédito donde no solamente es Estados Unidos sino hay fenómenos políticos en todo el mundo donde irrumpen actores que vienen de fuera del sistema político y en el caso de Estados Unidos creo que es muy importante entender que por lo menos dos de los candidatos que están todavía activos, están apelando a un sentimiento que tiene un sustento, a un sentimiento de un desempeño económico que ha estado por debajo de las expectativas para muchos trabajadores americanos.
Esto sin duda ha tenido un impacto sobre cómo se habla de la relación de Estados Unidos con el mundo, de la relación de Estados Unidos con China, de la relación de Estados Unidos con Japón y por supuesto de la relación de Estados Unidos con México, al final del día creo que lo que va a ocurrir es que, sin importar quien sea Presidente o Presidenta de Estados Unidos, Estados Unidos no va a tomar medidas que dañen a la propia economía estadounidense, y muchas de las propuestas que hemos visto particularmente en las contiendas primarias que tienden a ser más radicales que las elecciones generales, de llevarse a cabo tendrían un efecto profundamente negativo sobre la propia economía de los Estados Unidos.
Entonces por lo tanto creo que hay que tomar con reserva y con serenidad lo que es un fenómeno político democrático, va a ser sin duda una temporada de aquí al primer martes de noviembre, una temporada donde vamos a escuchar muchas cosas que a lo mejor no habíamos escuchado antes en una elección presidencial norteamericana pero al final de cuentas yo tengo la confianza de que el pueblo de Estados Unidos y el próximo gobierno de Estados Unidos habrá de tomar decisiones responsables para el propio Estados Unidos y por lo tanto serán decisiones que favorezcan también a México.
México y Estados Unidos comparten un destino: somos vecinos, somos socios, somos parte de la región que hoy puede ser la más competitiva en el mundo que es América del Norte y, por parte del gobierno mexicano, el gobierno estará listo para trabajar de una manera constructiva, práctica, llegando a acuerdos con quien sea presidente o presidenta de Estados Unidos.
P.- Luis, en la mesas del sector privado hay un tema que es recurrente, el tema de la deuda pública, hay quien dice que la deuda pública en México está llegando a niveles peligrosos, que ha crecido mucho en los últimos años y que requiere una reducción rápida ¿Cuál es tu perspectiva a este respecto?
LUIS VIDEGARAY
Bueno, mi cumpleaños es el 10 de agosto, nada más para que lo tengas.
La deuda pública mexicana observó una disminución importante a principios de la década pasada, mucho tuvo que ver con la disminución de la inflación, aquí está Paco Gil que tuvo algo que ver con eso y realmente el punto de inflexión del crecimiento de la deuda pública es precisamente la gran crisis del 2008-2009, desde entonces no hemos recuperado el tener un superávit primario o sea, llevamos desde 2009 hasta 2016, teniendo cada año un déficit primario.
El déficit primario es el déficit antes de considerar el costo financiero, esto es lo que explica fundamentalmente cual es la dinámica desde entonces del crecimiento de la deuda pública y porqué es tan importante llevar a cabo los ajustes para estabilizar los requerimientos financieros del sector público, regresar al superávit primario y por lo tanto, tener estabilidad de la razón de deuda a Producto Interno Bruto.
Aun así es importante destacar que México sigue siendo un país de bajo endeudamiento cuando se le compara con otras naciones y que tenemos además la deuda muy bien estructurada, nuestra deuda está fundamentalmente en pesos, es decir el riesgo cambiario es menor, tenemos plazos muy largos de la deuda, tenemos una canasta diversificada de monedas y en ese sentido claramente la deuda no representa un riesgo significativo para la macroeconomía y para la estabilidad financiera.
Debo destacar por cierto, y aquí agradecer al Banco de México la entrega de un importante remanente de operación correspondiente al año pasado que nos ha permitido hacer una disminución en este año ya de la deuda pública, retiramos títulos, disminuimos nuestro programa de recompra, y esto sin duda será un elemento no recurrente, pero un elemento que ayuda a entrar a una trayectoria de disminución.
A final de cuentas, algo que es muy importante destacar es que estamos disminuyendo el déficit, y por lo tanto estabilizando la razón de deuda PIB, en un entorno que se cayó el precio del petróleo de manera muy importante, se cayó el precio del petróleo y se cayó la plataforma de producción, y sin embargo, estamos pudiendo cumplir con las metas de reducción del déficit fiscal.
Esto se está haciendo, en primer lugar, gracias a la Reforma Hacendaria de 2013, que nos ha permitido elevar la recaudación no petrolera de alrededor del 8.4% del PIB al 13% el año pasado; nuestra dependencia de los ingresos petroleros disminuyó del 39% al 19% en sólo 3 años, y también estamos pudiendo enfrentar la caída del precio del petróleo y seguir disminuyendo el déficit gracias a que estamos ajustando el gasto público.
Lo empezamos a hacer el año pasado, estamos haciéndolo esta vez, y para el año que entra tenemos una meta muy ambiciosa, sin duda será un proceso complejo la aprobación del PEF 2017, porque, ya lo hemos anunciado en los Pre-Criterios de Política Económica, continuaremos con el proceso de ajuste al gasto público, pero creo que es muy notable que estamos pudiendo consolidar las finanzas públicas al mismo tiempo que se ha caído el precio del petróleo y la plataforma de una manera histórica.
P.- ¿A ti qué te quita el sueño Luis?
La chamba porque llego muy tarde de la oficina a la casa para dormir y empezamos siempre temprano, porque hay afortunadamente muchas cosas qué hacer.
Sin duda hay riesgos importantes en el entorno externo que nos deben de ocupar, pero también hay grandes oportunidades de transformación en este país. Lo vemos en reformas como la Reforma Financiera que está realmente transformando el mercado de crédito en México.
Lo vemos por ejemplo ahora con la implementación de la nueva Reforma en materia de Disciplina Financiera de los estados; el proceso implica una gran cantidad de chamba para la Secretaría de Hacienda que lo estamos haciendo con mucho entusiasmo, atendiendo algo que creemos que es una asignatura muy importante, y así podríamos hablar de un montón de cosas que son fundamentalmente oportunidades de cambio para México.
Está por ejemplo el tema de las Zonas Económicas Especiales que acaba de promulgar el señor Presidente de la República, y así todos los días son largos, el tiempo, el tiempo para dormir inevitablemente es corto, pero creo que se están haciendo muchas cosas muy positivas, algunas se notan menos ahora, que lo que se notarán hacia adelante, pero todas contribuyen a tener un México mejor.
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