Alvarado, Veracruz, 11 agosto de 2016
Muy buenas tardes.
Con el permiso del señor Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, el licenciado Enrique Peña Nieto, saludo al Almirante Secretario de Marina, Vidal Francisco Soberón Sanz; al General Secretario de la Defensa Nacional, el General Salvador Cienfuegos Zepeda; a los distinguidos integrantes del presídium; invitados especiales y, de manera muy especial, con un agradecimiento profundo y emoción, agradezco la invitación de los cadetes de la generación que egresa de esta Heroica Escuela Naval, el haberme hecho la muy especial invitación para ser su padrino de generación. Muchas gracias al Almirante Secretario, muchas gracias al señor Director de la Escuela y gracias a todas y todos ustedes.
Cuando hace unos días en la oficina en Palacio Nacional tuve el gusto de recibir a tres representantes de esta generación, me conmovió no solamente la invitación, sino conocer de viva voz la pasión, la entrega, con la que los cadetes y las cadetes de esta Escuela Naval Militar viven su patriotismo y su amor por México.
Me da una gran alegría, es un gran orgullo ser padrino de esta generación, porque son jóvenes profesionales que se han esforzado para complementar, completar su formación profesional, y así servir a México.
La Armada de México es una de las instituciones pilares del Estado Mexicano, de nuestra soberanía y del orgullo de la nación.
Las mexicanas y los mexicanos contamos todos los días con el trabajo leal y disciplinado de quienes desde las costas y desde los mares, y también haciendo muchas tareas en el territorio nacional, defienden todos los días a México.
Es una institución que se forma a partir de hombres y mujeres, mujeres y hombres que deciden ser marinos, como lo han decidido ustedes, ustedes que a partir de hoy habrán de ejercer la vocación a la que los ha llamado la patria: la vocación de servir a México siendo marinos.
No hay un honor más alto para quien desempeña un cargo público que participar en una ceremonia como ésta, y tener el privilegio de acompañarles en su graduación. Nos permite, sobre todo, ser testigos de cómo se forma la grandeza de México. Una grandeza que se forma en instituciones, en hombres y mujeres profesionales, capaces, bien preparados pero que sobre todo viven y luchan todos los días por su país.
Señor Presidente de la República:
Hoy México enfrenta distintas turbulencias, y así como a veces la mar presenta cielos y mares que son un reto para quienes conducen a la Armada, hoy usted enfrenta, como capitán de navío, un mundo turbulento; sin duda alguna el escenario financiero y económico internacional presenta un reto. Y así como estos jóvenes que hoy se gradúan habrán de conducir navíos a buen puerto ante las tormentas, usted así lo está haciendo, señor Presidente, como capitán de este gran barco, este gran barco que se llama México, y cuente usted con estos jóvenes que hoy se gradúan, y con todos sus colaboradores para seguir sirviendo con usted a esta gran nación.
Muchas felicidades.
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