Al encabezar la Primera Reunión de Trabajo de Secretarios de Desarrollo Económico de las Zonas Económicas Especiales, el Gobernador Gabino Cué Monteagudo, manifestó que la implementación de la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales abre una nueva etapa de coordinación entre los órdenes de gobierno y el sector privado, para construir un entorno atractivo para la inversión productiva y sentar las bases de un desarrollo regional equilibrado y perdurable.
El Jefe del Poder Ejecutivo Estatal, afirmó que el Sureste de México es un polo estratégico para el desarrollo, progreso y bienestar de la nación, a través de la inversión de capitales nacionales y extranjeros.
Cué Monteagudo firmó con la presidenta municipal de Salina Cruz, Rosa Nidia Villalobos González, la Carta de Intención para integrar a Oaxaca en una Zona Económica Especial, documento que fue entregado a Gerardo Gutiérrez Candiani, para que el municipio se integre como ZEE e inicien las operaciones en 2017.
Refirió que esta administración ha dado pasos importantes para la integración de esta zona a través de la aprobación, realizada en el seno del Fideicomiso para el Desarrollo Logístico del Estado de Oaxaca (FIDELO), de la aportación de casi 780 hectáreas de la zona de las Salinas en este puerto, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, a fin de que pueda ser ofertada para la inversión.
Hasta el momento han suscrito sus cartas de Intención los Estados de Yucatán, Guerrero, Michoacán, Chiapas y Oaxaca.
Gerardo Gutiérrez Candiani, el jefe de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE), destacó que las Zonas Económicas Especiales -en particular la que integran Salina Cruz y Coatzacoalcos, Veracruz-, conforman un corredor logístico a partir del cual se convertirá al Istmo de Tehuantepec en un poderoso motor de crecimiento económico, abriendo una intensa dinámica de inversión, generación de empleos formales y, en general, desarrollo y prosperidad que impactará a toda la entidad y el país.
“Esta visión no se limita a los estados de Oaxaca y Veracruz, se extiende al Sur-Sureste de México, como un eje para acelerar progreso, en el camino de la competitividad y su consolidación como potencia logística de la economía mundial en el Siglo XXI”, puntualizó.
Agregó que las ZEE se inscriben en la ruta de reducir las brechas de bienestar y desarrollo a nivel nacional.
Para Gutiérrez Candiani, este primer encuentro formaliza el banderazo de salida a esta sociedad estratégica, con cada uno de sus estados, para que las Zonas Económicas Especiales efectivamente puedan ser el agente de cambio y progreso inherente a su diseño estratégico, institucional y jurídico.
Los beneficios de las ZEE son muy concretos, porque se estima qué durante los primeros cinco años de operación, las primeras Zonas generarán más de 63 mil nuevos empleos bien remunerados y habrá un incremento de 40% en los puestos de trabajo registrados en los municipios de Tapachula, Chiapas, Lázaro Cárdenas, Michoacán, Coatzacoalcos, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca.
Con esa perspectiva, esas entidades estarían duplicando sus ritmos de creación de empleo observados en la última década, considerando que se pueden captar en cinco años inversiones por al menos 6 mil millones de dólares, como efecto directo del desarrollo de las Zonas.
Lo que representa cerca de la tercera parte de toda la inversión extranjera directa que Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Veracruz recibieron en la última década. Según estas estimaciones, en los próximos 10 años de operación el monto de las inversiones podría superar los 27 mil millones de dólares.
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