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Dirección General Adjunta de Análisis Económico y FinancieroAnálisis Económico y Estrategia de Mercados
Carta al Inversionista
La elección presidencial en EE. UU. se llevará a cabo en quince días, el próximo martes 5 de
noviembre. Su relevancia no puede ser minimizada. Los posibles cambios de políticas públicas
en diversas aristas afectarán las perspectivas de dicha economía y es altamente probable que
también tengan un impacto prácticamente en todas las regiones del mundo.
En este contexto, las preferencias sugieren un empate técnico, con la moneda en el aire sobre
quién será el ganador. En particular, existen dos tipos de métricas que muestran tendencias
encontradas. Las primeras son aquellas basadas en encuestas. De acuerdo con varios sitios
especializados que recopilan estos datos, la candidata Demócrata, Kamala Harris, aventaja al
republicano Donald Trump con un promedio cercano a 1.5pp a nivel nacional. Por casa
encuestadora, el rango oscila entre una ventaja de dos puntos para el republicano hasta cuatro
a favor de la demócrata. Debido a que la elección se decide con base en los votos electorales
y no el voto popular, no se deben de perder de vista las tendencias en los estados ‘péndulo’.
Entre ellos, las encuestas más grandes también apuntan a un triunfo de Harris. Sin embargo,
la lectura cambia al incluir a las más chicas, con mayor preferencia por Trump. El segundo tipo
de métrica consiste en las probabilidades implícitas de triunfo en las apuestas. Las expectativas
de los participantes en estos mercados se traducen en cambios en los precios de los contratos,
lo que permite obtener información valiosa sobre el desenlace más probable. En contraste con
el sesgo actual en las encuestas, el promedio se inclina contundentemente hacia Trump, con
ninguno de los sitios anticipando que ganaría Harris. También sobresale que la ventaja del
republicano ha ido en aumento desde finales de septiembre y se encuentra actualmente en un
máximo histórico. Sobre los estados ‘péndulo’, uno de estos sitios indica que Trump ganaría
en todos, con un diferencial que va desde 2pp en Nevada hasta 38pp en Arizona.
En nuestra opinión, la incertidumbre sobre el resultado y sus implicaciones se ha ido
reflejando con mayor claridad en los mercados durante los últimos días. Esto probablemente
se debe a la cercanía del evento, los recientes cambios en las preferencias y la mayor
exposición mediática de ambos candidatos en la recta final de la carrera. No obstante, es
importante ser cautelosos siempre con la interpretación de los ajustes en los precios de los
activos ya que una amplia cantidad de factores influyen en ellos todos los días. Dicho esto,
una de las señales más notables ha sido el aumento de las volatilidades implícitas en las
opciones de diversos activos desde inicios de octubre, cuando faltaba un mes para la elección.
En las divisas el incremento se ha centrado en emergentes, destacando casos como el yuan y
el peso mexicano. Se observa algo similar en los índices relacionados con las tasas de interés,
primas de crédito corporativo y el petróleo. En el VIX los movimientos han sido más acotados
y de hecho ha caído desde un máximo el 7 de octubre, cuando Trump superó por primera vez
a Harris en las apuestas. En la antesala del evento, la semana pasada publicamos la última
edición de nuestro Monitor Político Electoral de Estados Unidos. Los invitamos a consultarlo
en nuestra página web.
Un fuerte abrazo,
Alejandro Padilla




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