- 5 ventajas del uso de auxiliares auditivos
- Tipos de auxiliares para las necesidades de cada paciente
Ciudad de México, octubre, 2024– Hay diferentes causas y grado de pérdida auditiva; algunas tienen tratamiento con medicamentos o cirugía, y otras no son curables y entonces necesitamos hacer algo para que la persona afectada pueda seguir comunicándose con su familia y, en general, su entorno, para eso existen los auxiliares auditivos.
Independientemente de la causa, la pérdida auditiva la podemos dividir de menor a mayor grado de daño, en leve o superficial, media o moderada, severa y profunda.
Las causas de una pérdida auditiva son diversas e incluyen infecciones, lesiones por accidentes, efectos indeseables de medicamentos, y el hecho de que todos perdemos audición con el paso de los años, lo que empeora cuando hay factores adicionales como son los factores hereditarios, tabaquismo, obesidad, diabetes e hipertensión. Independientemente de la causa, el uso de auxiliares auditivos nos ayudará a sobreponernos a la pérdida de audición y así poder seguir siendo activos social y profesionalmente. Sin embargo, los auxiliares logran efectividad diferente dependiendo del grado de pérdida auditiva.
Para todas aquellas personas que padecen de una pérdida auditiva leve a moderada, los auxiliares auditivos son una excelente opción. “Su función consiste en amplificar los sonidos, para escuchar de manera más clara. Es decir, ayudan a nuestro oído natural a extraer más información del sonido que nos rodea”, comenta el Dr. Gonzalo Corvera, Director del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología S.C. (IMON), organización médica especializada en el diagnóstico y tratamiento de la salud auditiva de mayor trayectoria en el país.
Se trata de dispositivos externos y discretos que se pueden usar cómodamente durante todo el día. Los de mejor tecnología cuentan con pilas recargables y se conectan al celular por Bluetooth para poder recibir llamadas, escuchar música, ver videos, y manipular el volumen, además de otras opciones. Es importante que estén bien calibrados a la pérdida auditiva, porque la meta no es que se escucha más “fuerte” sino que permita entender el lenguaje con mayor claridad. Sin embargo, su efectividad disminuye en los casos de sordera severa o profunda, en donde es el implante coclear lo indicado.
Sin embargo, ¿Por qué muchas personas que requieren de auxiliares auditivos los rechazan en primera instancia?
Hay varias razones. Primero está el estigma social; el uso de auxiliares se asocia con la edad y nadie quiere parecer “viejo”. También sucede que las personas que padecen la hipoacusia, pueden no darse cuenta de lo que se están perdiendo y subestimar la necesidad de usarlos. Finalmente, hay que reconocer que no son una solución perfecta; cuando el oído interno está dañado, el sonido no se percibe de la misma calidad, aún con uso de auxiliares muy sofisticados. Eso hace que usar los aparatos requiera, a veces, de un proceso de ajuste, mediante varias sesiones de calibración, para que queden cómodos.
5 principales ventajas del uso de auxiliares auditivos para superar las barreras
Además de poder escuchar con mayor claridad, existe un impacto psicológico y social muy positivo en su uso.
- Evita el aislamiento social y la depresión, características frecuentes de las personas con pérdida auditiva, generando un sentimiento de independencia, auto confianza y seguridad en uno mismo.
- Comunicación mucho más fluida con familiares y entornos sociales, lo que reduce los niveles de cansancio físico y mental, ya que el esfuerzo que supone el tratar de escuchar y entender lo que nos dicen resulta agotador.
- Mayor concentración. Escuchar bien y sin esfuerzos hace que nos concentremos más, al no tener que estar preocupados por entender las conversaciones.
- La pérdida auditiva en personas de mayor edad es uno de los factores de riesgo para padecer la enfermedad de Alzheimer; ya se ha comprobado que la adaptación y uso de auxiliares auditivos frena el deterioro cognitivo en estas personas.
- Puede mejorar el equilibrio. La pérdida auditiva no tratada se ha relacionado con un mayor riesgo de caídas debido a la reducción en la percepción espacial. Al mejorar la audición, los auxiliares auditivos pueden ayudar a restaurar cierta conciencia del entorno, lo que contribuye a mejorar la estabilidad.
“En general, todo lo anterior mejora sustancialmente la calidad de vida de las personas que usan auxiliares auditivos”, señala el Dr. Gonzalo Corvera, Director de IMON.
Tipos de auxiliares auditivos, acorde a las necesidades de cada paciente
Los auxiliares auditivos han evolucionado significativamente con la tecnología, proporcionando opciones adaptables según el grado de pérdida auditiva, las necesidades específicas del paciente y su estilo de vida.
Hay varios tipos, independientemente de la marca. Los más pequeños se llaman CIC (“completely in the canal”); son los “chicharitos” que mucha gente quiere por ser los más pequeños y se colocan completamente en el canal auditivo, haciéndolos casi invisibles a simple vista. El problema es que son más limitados en términos de características tecnológicas, y pueden ser incómodos. No son recomendables para pacientes con pérdida auditiva severa debido a sus limitaciones en amplificación.
“Los que más recomendamos en general son RIC (“Receiver in the canal”); estos tienen una parte que va detrás de la oreja, conectada por un cable muy fino al receptor ubicado en el canal auditivo. Son en general los más avanzados tecnológicamente y, generalmente, incluyen supresión de ruido, conectividad Bluetooth, y un procesamiento de sonido de alta calidad que se ajusta automáticamente a diferentes ambientes”, comenta el Dr. Corvera. “Ofrecen una amplia gama de potencias, por lo que pueden ser adaptados a pérdidas auditivas leves a severas”, añade el Director de IMON.
Por último, están los Retroauriculares (BTE – “Behind-The-Ear”); estos dispositivos se colocan detrás de la oreja, con un tubo o molde que envía el sonido al canal auditivo. Son más grandes que los RIC o CIC, pero también más potentes. Se usan en pacientes con pérdida auditiva de moderada a severa. Debido a su tamaño, son más fáciles de manejar, lo que los hace ideales para personas mayores o pacientes con problemas de destreza. “También son la opción preferida en niños, debido a su durabilidad y capacidad de ajustarse a un oído en crecimiento. Pueden ser los más potentes, pero, en general, cuando el grado de pérdida supera el máximo que puede otorgar un RIC, lo indicado es el implante coclear”, menciona el Dr. Corvera.
En un centro especializado en neuro-otología, podrán evaluar la pérdida auditiva, las necesidades individuales y el estilo de vida para brindar la mejor recomendación y atención al respecto.
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Acerca del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología (IMON):
Fue creado en 1993 por el Dr. Gonzalo Corvera Behar. Diagnostica y atiende enfermedades del oído y estructuras conexas que afectan a la salud auditiva; lo anterior comprende pérdida auditiva de todo tipo: mareo, vértigo, desequilibrio, parálisis facial y acúfeno. Es precursor del implante coclear en México y en el mundo. Cuenta con el mejor equipo multidisciplinario para la atención de estos padecimientos y se ha esforzado por informar a la sociedad sobre la atención correcta y a tiempo, en cuanto a salud auditiva se refiere.
Para más información:
Página web: http://www.imon.com.mx
Instagram: imon_salud/
Facebook: Otologia
X: @IMON_salud
Youtube: @imon_med




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