EL CONSEJO DE ESTABILIDAD DEL SISTEMA
FINANCIERO ACTUALIZA SU BALANCE DE RIESGOS
- El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero celebró, el 20 de
diciembre de 2024, su quincuagésima octava sesión ordinaria. - En esta sesión, el Consejo actualizó su balance de riesgos y concluyó
que el sistema financiero mexicano mantiene una posición sólida y
resiliente ante los retos presentados por la coyuntura actual. - Asimismo, revisó los resultados más recientes de la Encuesta de
Percepción de Riesgo Sistémico y definió los contenidos para su
décimo quinto Informe Anual.
Se estima que la actividad económica mundial se ha expandido al cierre de
2024 a un ritmo similar al registrado a lo largo del año, si bien con marcadas
diferencias entre países. De ser así, el crecimiento global para 2024 en su
conjunto resultaría ligeramente inferior al registrado en 2023, mientras que las
perspectivas para 2025 apuntan a un desempeño marginalmente mejor en el
agregado, aunque heterogéneo entre países y regiones.
La inflación general aumentó en sus lecturas más recientes en la mayoría de
las economías avanzadas, si bien continúa en niveles menores a los
observados a principios del año y, en general, acercándose a los objetivos de
los respectivos bancos centrales. Por su parte, su comportamiento ha sido mixto
en las economías emergentes, ubicándose en algunas de estas dentro del
intervalo de variabilidad considerado por cada instituto central. En este contexto,
varios de los principales bancos centrales, tanto en economías avanzadas como
emergentes, continuaron con la disminución de sus tasas de política monetaria.
Entre estos, destaca la Reserva Federal de Estados Unidos la cual, tras haber
reducido su tasa de referencia en septiembre por primera vez desde 2020,
implementó recortes adicionales de 25 puntos base en cada una de sus
reuniones de noviembre y diciembre, para ubicarla actualmente en un rango de
entre 4.25 y 4.5 por ciento. Hacia delante, según sus proyecciones más
recientes, se anticipa que el ciclo de bajas a su tasa de política monetaria se
extienda hasta 2027, si bien a un ritmo más moderado que el previsto hace unos
meses.
Los mercados financieros a nivel global registraron episodios de volatilidad
desde la última sesión del Consejo, asociados principalmente con una mayor
Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero
incertidumbre sobre el rumbo que tomen diversos aspectos de las políticas
económica, financiera y comercial en algunas jurisdicciones clave. En particular,
destaca la incertidumbre relativa al ritmo sucesivo de relajamiento monetario
por parte de la Reserva Federal ante la publicación de datos en Estados Unidos
que apuntaron a una economía más fuerte y una inflación más persistente que
lo anticipado, así como la derivada de acontecimientos en los ámbitos electoral
y geopolítico. En este contexto, las condiciones financieras globales registraron
un apretamiento durante el cuarto trimestre del año.
Así, persisten algunos riesgos globales que podrían afectar la estabilidad
financiera. Entre estos, destaca la posibilidad de que la incertidumbre con
respecto a las políticas de la nueva administración en Estados Unidos genere
ajustes desordenados y nuevos episodios de volatilidad tanto en los mercados
financieros internacionales como en los locales. Asimismo, estos podrían
exacerbarse como resultado de un incremento de las tensiones geopolíticas o
de los conflictos comerciales a nivel internacional, al tiempo que la posibilidad
de que ocurra un evento sistémico que afecte al sistema financiero global, con
implicaciones para los mercados nacionales, no puede descartarse. La
materialización de estos y otros riesgos, como la posible ralentización de los
descensos en las tasas de política monetaria ante presiones inflacionarias
persistentes, podría dar lugar a sorpresas en la trayectoria de las condiciones
financieras globales con respecto a la prevista actualmente y, por esta vía,
afectar al buen funcionamiento del sistema financiero.
En México, los mercados financieros locales se vieron afectados, por una parte,
por los señalados episodios de volatilidad e incertidumbre experimentados a
nivel internacional, así como por la evolución del panorama de riesgos
idiosincráticos, por la otra. Así, desde la última sesión del Consejo, el peso
mexicano acumula una depreciación cercana a 2.2 por ciento con respecto al
dólar estadounidense, mientras que las tasas de interés de los valores
gubernamentales continuaron disminuyendo para los instrumentos de más
corto plazo, pero aumentaron en los segmentos medio y largo de la curva de
rendimientos.
La información disponible, si bien limitada, sugiere que la actividad económica
nacional habría mostrado atonía al cierre de 2024 tras el repunte registrado
durante el tercer trimestre, por lo que se estima que el crecimiento agregado
para este año se haya desacelerado con respecto a 2023. Si bien la calificación
crediticia soberana mantiene el grado de inversión por parte de todas las
agencias que la evalúan, y conserva una perspectiva estable para la mayoría
de ellas, algunas han reiterado en comunicaciones recientes algunos retos
relevantes en aspectos relacionados con el marco institucional, la relación
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comercial con Estados Unidos y los riesgos para las finanzas públicas
asociados a las empresas estatales del sector energético. No obstante,
destacan como aspectos favorables en la calificación el compromiso de las
autoridades mexicanas con la consolidación fiscal, el buen manejo
macroeconómico y la prudencia en las políticas fiscal y monetaria.
En este contexto, el sistema financiero mexicano en su conjunto mantiene una
capacidad adecuada para enfrentar situaciones adversas. Esto obedece, en
esencia, a que la banca comercial cuenta con niveles de capital y liquidez que
cumplen con holgura los requerimientos mínimos regulatorios, así como con un
portafolio de cartera de crédito saludable. Por su parte, si bien algunos
intermediarios financieros no bancarios en lo individual presentan indicadores
de riesgo en niveles que sugieren vulnerabilidades financieras, cabe destacar
que dicha situación no representa un riesgo de alcance sistémico, debido a la
baja participación de este sector dentro del sistema y a que la exposición de la
banca del país a estas entidades es baja respecto a su capital regulatorio.
Durante esta sesión, el Consejo analizó los resultados de la Encuesta de
Percepción de Riesgo Sistémico. Estos indican que el riesgo externo más
mencionado por los intermediarios financieros es el de mayor inflación a la
esperada, mientras que entre los internos ese lugar lo ocupan, a la par, el
deterioro de la calificación crediticia soberana y el deterioro en las perspectivas
de crecimiento de la economía del país. En cuanto a la percepción sobre la
probabilidad de ocurrencia de un evento que afecte la estabilidad financiera,
destaca que la proporción de instituciones que la considera alta y en aumento
se incrementó con respecto al primer semestre del año, tanto en el corto como
en el mediano y largo plazos. Asimismo, el Consejo definió los contenidos para
su décimo quinto Informe Anual sobre el estado que guarda la Estabilidad del
Sistema Financiero en México y sobre las actividades realizadas por el Consejo,
a ser discutido y, en su caso, aprobado en su siguiente sesión ordinaria para su
posterior publicación.
El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero está conformado por el
Secretario de Hacienda y Crédito Público, quien lo preside, la Gobernadora del
Banco de México, el Subsecretario de Hacienda y Crédito Público, dos
Subgobernadores del Banco Central, el Presidente de la Comisión Nacional
Bancaria y de Valores, el Presidente de la Comisión Nacional de Seguros y
Fianzas, el Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el
Retiro y el Secretario Ejecutivo del Instituto para la Protección al Ahorro
Bancario.




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