Inversiones y Transformación: El Plan México 2025-2030
Resumen
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Plan México 2025-2030, una estrategia que busca posicionar a México como la décima economía mundial y promover el crecimiento económico mediante metas concretas. Entre sus principales objetivos destacan la inversión del 24% al 28% del PIB para 2030, generar 1,5 millones de empleos en sectores estratégicos como manufactura avanzada y tecnologías de la información, y fortalecer la cadena de suministros nacionales para que el 50% de la proveeduría sea mexicana. Además, se propone impulsar la sostenibilidad ambiental con proyectos enfocados en energías limpias y el reúso de agua, así como fomentar la producción nacional de bienes clave, como vacunas y semiconductores.
El diagnóstico actual muestra grandes retos. Aunque la economía mexicana ocupa el lugar 12 a nivel mundial, lograr el décimo puesto requerirá un crecimiento del PIB cercano al 4% anual y una apreciación del peso. Sin embargo, en el periodo 2019-2024, el crecimiento promedio fue de apenas 0.9% anual, y la inversión fija ha mostrado retrocesos recientes, especialmente en construcción. También se destaca que el 88% de la inversión proviene del sector privado, lo que resalta la importancia de generar certidumbre y condiciones favorables para este sector, algo que se ve amenazado por incertidumbres legislativas y posibles aranceles por parte de Estados Unidos. Aunque el Plan México plantea políticas interesantes como la promoción del nearshoring y la digitalización de trámites para agilizar las inversiones, los desafíos económicos y políticos son considerables. Incrementar significativamente la inversión y superar obstáculos como el déficit de infraestructura y el entorno global incierto serán claves para alcanzar las metas planteadas.
Plan México 2025 – 2030
Ante un grupo de empresarios y medios de comunicación, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el lunes 13 de enero el “Plan México 2025-2030”, una estrategia para el mediano plazo en lo económico, social y político. Este anuncio se dio justo a unos días de que Donald Trump asuma la presidencia de Estados Unidos. Es un Plan ambicioso, con metas concretas y señalando a los responsables de su ejecución. El Plan México considera atraer inversiones, tanto internas como extranjeras, por un monto estimado de 277,000 millones de dólares. Se señala que están identificados 2,000 proyectos de inversión, con montos, ubicación, condiciones, facilidades, etc, a sectores que serán estratégicos como la industria automotriz, farmacéutica, aeroespacial y agroindustrial. Hay 12 metas puntuales del Plan México y que buscan generar un repunte de la inversión y el crecimiento de la economía durante el sexenio de Claudia Sheinbaum:
• Ubicar a México como décima economía más grande del mundo. Actualmente ocupa el puesto 12.
• Aumentar la inversión, para llevar hasta el 28% del PIB en 2030. Actualmente es del 24%, una tasa reducida.
• Generar alrededor de 1,5 millones de empleos en el sector fabricante especializado, tecnologías de información y energía.
• Fortalecer la cadena de suministros nacionales: que el 50% de la proveeduría y el consumo en sectores estratégicos sea mexicano.
• Aumentar el contenido nacional en cadenas globales de valor, con un aumento del 15% en el sector automotriz, aeroespacial, semiconductores y productos farmacéuticos.
• Impulsar las compras públicas de producción nacional. Al menos el 50% de estas compras deben ser de productos generados en México.
• Producción nacional de vacunas, desarrollando y envasando vacunas directamente en México.
• Reducir los tiempos para concretar inversiones a través de la ventanilla digital, de 2.6 a 1 año o menos.
• Formar profesionales para sectores estratégicos, capacitando cada año a 150.000 profesionistas y técnicos (educación dual).
• Procurar la sostenibilidad ambiental, priorizando las inversiones en reúso de agua, energías limpias y sistemas de manejo de residuos.
• Mayor financiamiento para Pymes, garantizando que más del 30% de estas empresas accedan al crédito.
• Promover el turismo internacional vía proyectos de infraestructura, para ser uno de los cinco países más visitados del mundo.
Se analizarán algunos de los objetivos del Plan México, con un breve diagnóstico de las condiciones actuales del indicador en cuestión y ver si es factible lograr el objetivo que se propone la nueva administración sexenal.
1: Convertir a México en la décima economía más grande del mundo
La economía mexicana vale alrededor de 1,8 billones de dólares (estimado para 2024). Varios hechos importantes vale la pena señalar a partir de este número. Primero, se trata de la 12ava economía más grande del mundo, cuando hace solo pocos años (en 2018) ocupaba el puesto 15. Yendo más atrás, en el año 2000 era la 11ava del mundo. La meta para el cierre de este sexenio es posicionarse en el puesto 10 en 2030.
Segundo, México está ligeramente por debajo de tres países como Brasil (2,2 billones), Canadá (2,1 billones) y Rusia (2,0 billones). Si ahora se quisiera convertir México en la décima economía del mundo, se debe desplazar a Canadá, para lo cual el PIB de México tendría que crecer en este momento más de 17.0% en dólares (y que Canadá no crece), lo que equivale a suma a nuestro PIB un valor de más de 300 mil millones de dólares. No es imposible, pero la probabilidad es muy baja. En las últimas dos décadas, solamente en 2023 se pudo observar que el PIB creció 22.4% en dólares, más de la mitad del cual se debió a la apreciación de casi 12% en el tipo de cambio. Si el peso mexicano se apreciara significativamente en este año 2025 (más de 20%), sí sería posible ubicarse en el puesto 10 del PIB mundial. En varias décadas, el peso mexicano nunca se ha apreciado en esta magnitud (la más alta fue el 12% de 2023). Para rebasar a Brasil, se requiere que México crezca más de 23% en dólares, o 420 mil millones de dólares.
Tercero, por debajo de México, y muy de cerca, están Australia y Corea del Sur, con un tamaño de 100 mil millones de dólares menos. Ambos representan el 1.7% del PIB mundial, solo una décima menos que México. Al parecer, puede ser más probable que estos países se acerquen o superen a México, a que México supere a Canadá.
De las cinco economías que están alrededor de México (Brasil, Canadá, Rusia, Australia y Corea), las dos más volátiles han sido Brasil y Rusia. Junto con México, cuando vio una apreciación de sus monedas, sus economías crecieron en tamaño (en dólares). En Corea del Sur, el tamaño de su economía ha crecido casi de manera sistemática, con un tipo de cambio que se ha depreciado levemente y de manera estable. Dentro de estas cinco economías y México, el país que menos ha crecido durante 2019-2024 ha sido México, con apenas 0.9% promedio anual. Para estar arriba del 2.2% del PIB mundial al 2030 y ocupar la posición 10, es necesario que México crezca cerca del 4% al año en este sexenio y que el tipo de cambio se mantenga estable. Si el tipo de cambio se deprecia y el PIB crece poco, será inevitable perder posiciones.
2: Aumentar la inversión hasta 28% del PIB en 2030
Por primera vez en varias décadas, al parecer se observa la intención de fomentar una clara política industrial. Para ello, se busca promover el mercado interno, sin dejar fuera la apertura que nos une con EE. UU. y Canadá en el marco del T-MEC (Tratado México, Estados Unidos y Canadá). Se propone temas sobre los suministros nacionales, contenido nacional en las cadenas globales, compras públicas, financiamiento a las Pymes, reducir el déficit con China, entre otros.
Para lograrlo, en Plan México propone llevar la inversión a 28% del PIB en 2030, desde el 24% actual en 2024. Es una meta ambiciosa, pero no imposible de cumplirse, para lo cual será necesario cumplir con ciertas condiciones.
Lo más importante es que la inversión crece a tasas elevadas. Durante el sexenio 2019-2024 (el de Andrés Manuel López Obrador), la inversión creció solamente 2.1% promedio anual, con lo que el PIB lo hizo apenas al 0.9% al año. Sin este sexenio (2025-2030) la inversión creciera 3.0% anual (nuestra estimación), la inversión llegaría hasta solo 25.2% del PIB. Para elevarlo hasta el 28% del PIB, es necesario que la inversión crezca entre 6% y 8% al año, suficiente para que la economía crezca cerca del 4% anual y se generen los 1,5 millones de empleos que se propone en el Plan.
En conclusión: el gran determinante del crecimiento económico es la inversión. Si ésta no crece, es prácticamente imposible que lo haga el PIB, con lo que de ello se deriva sobre el resto de la economía. La inversión en México sigue siendo muy baja, mientras China invierte el 44% de su PIB, Corea el 33% y otros países asiáticos están alrededor del 30%.
El Plan México propone buenos objetivos y, en cierta medida, políticas adecuadas para elevar la inversión, como buscar que las inversiones se concreten antes de un año, la promoción del nearshoring, entre otros. Hay propuestas muy interesantes del Ejecutivo. Sin embargo, desde el Legislativo se toman medidas que en nada promueven la inversión: reforma judicial, desaparición de los órganos autónomos, entre otras. Algo debe quedar claro: México requiere una política muy agresiva a favor de la inversión, especialmente la privada, que participe con el 88% de la inversión total del país. Mal hace el gobierno en querer ser el inversionista del país. Primero, porque no tiene recursos; segundo, porque es un mal empresario o administrador. La coyuntura de la inversión es mala.
En octubre, la inversión fija retrocedió 4.5% anual, reportando dos caídas consecutivas y siendo su peor número desde el -9.1% de enero de 2021. El factor determinante está siendo el retroceso de 11.6% anual en las obras de construcción, mientras que maquinaria y equipo sigue creciendo (4,2%). En la construcción, destaca la fuerte caída de su segmento no residencial, debido a la culminación de las obras insignia de la administración anterior (efecto estadístico). Esto se refleja en la caída de la caída de 24.2% anual en las obras públicas. Al margen de los altos ritmos de hace un año, el entorno local genera incertidumbre al inversor. En 2024, la inversión habría crecido un 3,1% y en 2025 caería un 3,8%. Si Donald Trump impone aranceles, la caída de la inversión será mayor y con el riesgo de una inminente recesión en México. Gran reto para la administración.




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