INTERCAM. El Banco de México publicó su Informe Trimestral (IT) correspondiente al periodo octubre-diciembre del 2024. En nuestra lectura, los reflectores se los lleva la estimación de crecimiento del producto interno bruto para la economía mexicana en este año, ya que Banco de México dejó ver posibilidades de estancamiento.

Banxico no descarta un escenario
de estancamiento económico
El Banco de México publicó su Informe Trimestral (IT) correspondiente al periodo
octubre-diciembre del 2024. En nuestra lectura, los reflectores se los lleva la
estimación de crecimiento del producto interno bruto para la economía mexicana
en este año, ya que Banco de México dejó ver posibilidades de estancamiento.
Con respecto a la actividad económica global se observó moderación, aunque con
diferencias entre regiones. En Estados Unidos, el crecimiento continuó siendo
sólido, aunque ligeramente menor al del trimestre anterior, impulsado por la
demanda interna. En contraste, la Eurozona prácticamente se estancó en el último
trimestre del año, mientras que China registró una aceleración en su crecimiento
debido a un mayor dinamismo en sus exportaciones. Para la inflación, en varias
economías avanzadas se observó un repunte en la inflación general en el último
trimestre del año pasado, mientras que en las economías emergentes, la inflación
tuvo resultados mixtos. De esta manera, el panorama inflacionario internacional
sigue enfrentando retos, particularmente por la persistencia de la inflación
subyacente en algunos países. En este sentido, la política monetaria global
también fue diferenciada. Por un lado, la Reserva Federal de EE.UU. realizó dos
recortes adicionales en su tasa de referencia en el 4T24, acumulando así tres
reducciones en el año pasado e inició el 2025 manteniéndola sin cambios. En otras
economías avanzadas y emergentes, hubo movimientos mixtos.
Con respecto a la actividad económica nacional, Banxico señaló que de acuerdo
a la información oportuna del 4T24, la actividad mostró una debilidad claramente
mayor a la prevista, lo cual provocó que se revisara fuertemente su estimado de
crecimiento para 2025 de 1.2% a 0.6%, acorde a cifras sin ajuste estacional. De
igual manera, revisó a la baja el rango probable de crecimiento de entre 0.4% y
2.0% a uno entre -0.2% y 1.4%, de tal manera que los modelos del Banco de
México no descartan un escenario de estancamiento económico. Las estimaciones
del Banxico, consideran que el consumo privado y la inversión privada mostrarán
un bajo dinamismo debido al entorno de elevada incertidumbre, además, la
consolidación fiscal limitará la contribución del gasto público, mientras que la
demanda externa podría fortalecerse gradualmente si la actividad industrial en
EE.UU. mejora de acuerdo a las expectativas. Con respecto a los posibles efectos
de los aranceles, el Banco Central comentó que las previsiones presentadas en
este informe no contemplan los efectos de dichas.
En este sentido, el Banco de México mantiene su balance de riesgos al crecimiento
sesgado a la baja. Entre los riesgos a la baja destacan: 1) mayor incertidumbre
sobre las políticas económicas y comerciales de la nueva administración en
EE.UU.; 2) desaceleración económica en EE.UU.; 3) volatilidad en los mercados
financieros; 4) escalamiento de conflictos geopolíticos; 5) menor actividad
económica por la consolidación fiscal y; 6) fenómenos meteorológicos adversos.
Por otro lado, los riesgos al alza incluyen: 1) mayor crecimiento en EE.UU.; 2) un
impacto menor de la consolidación fiscal en la economía mexicana y; 3) un mayor
impulso del nearshoring.
La generación de empleo formal en el IMSS, para 2025, se revisó a la baja,
pasando de un rango de 340 a 540 mil empleos a 220 a 420 mil. Para 2026, la
estimación también se ajustó de 400 a 600 mil a 360 a 560 mil. En el sector
externo, Banco de México estima en 2025 un déficit comercial estimado entre
1.0% y -0.6% del PIB (antes -1.2% a -0.8%) y el déficit en cuenta corriente entre
0.7% y 0.0% del PIB (antes -1.1% a -0.4%).

Para la inflación Banxico mantuvo su balance de riesgos sesgado al alza, aunque
reconoce que los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania se han ido
disipando. No obstante, la incertidumbre sobre las políticas económicas de la
nueva administración en EE.UU. ha añadido nuevos factores de riesgo. Los
riesgos al alza son: 1) persistencia de la inflación subyacente, 2) que la moneda
nacional muestre una mayor depreciación, 3) escalamiento de conflictos
geopolíticos o medidas comerciales adversas; 4) mayores presiones de costos que
pudieran traspasarse a los precios al consumidor, 5) afectaciones climáticas que
pudieran impactar los precios de diversos productos agropecuarios. A la baja: 1)
una actividad económica de Estados Unidos o de México menor a la anticipada,
2) que el traspaso de las presiones de costos a los precios esté acotado y 3) que
la depreciación del tipo de cambio tenga un efecto menor al anticipado sobre la
inflación. Los estimados que se presentaron en este informe corresponden a los
presentados en el último anuncio de política monetaria del pasado 9 de febrero.

Con base en nuestra lectura del informe se puede observar un claro deterioro en
las perspectivas macroeconómicas del país, además de una coyuntura de elevada
incertidumbre que no abona a una pronta recuperación. En el frente de actividad
económica, es importante destacar que Banco de México dejó ver en su rango
probable un escenario de estancamiento, el cual no debemos de quitar de la mesa,
ya que el único motor de crecimiento es el sector externo, sin embargo con la
amenaza de aranceles en diversos frentes este motor podría comenzar a
detenerse y así deteriorar más las perspectivas de crecimiento.
Para la conducción de la política monetaria, este reporte no modifica la perspectiva
de un recorte de 50 puntos base para la tasa de referencia en la próxima reunión
programada para marzo. Adicionalmente, un sustancialmente menor crecimiento
de la actividad económica abona a una inflación que puede continuar su trayectoria
a la baja en los siguientes meses. Sin embargo, en el escenario de que Banco de
México recortara nuevamente en 50 puntos base la tasa de fondeo, el diferencial
de tasas de referencia entre México y Estados Unidos se colocará en 450 puntos
base, nivel histórico promedio de 2008 a 2019. Hay que recordar que una de las
anclas de nuestro tipo de cambio es el diferencial de tasas de interés, que en años
anteriores alcanzó máximos de más de 600 puntos base. Si Banxico decidiera
seguir recortando, después de marzo, como el consenso de Citi y la encuesta de
especialistas del sector privado apuntan, al tiempo que por parte de la Fed no se
esperan recortes en la tasa de fondos federales sino hasta la segunda mitad del
año, se corre el riesgo de una pérdida de atractivo en las tasas mexicanas y por
ende podríamos esperar una depreciación de nuestra moneda. En un entorno de
amenazas comerciales, elevada incertidumbre y aversión al riesgo, nuestra
moneda suele depreciarse presentando movimientos bruscos, por lo que la
prudencia a la hora de realizar recortes más agresivos tomará relevancia, ya que
el proceso desinflacionario de las mercancías puede verse vulnerado y con ello
complicar la convergencia a la meta inflacionaria.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Descubre más desde NOTICIAS desde las visiones social empresarial y política de México

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar