Palabras del secretario de Hacienda, Édgar Amador,durante la entrega del Paquete Económico 2026a la Cámara de Diputados


Buenas noches. antes que nada agradezco a las diputadas y
diputados presentes, su generosa disposición para recibir el día de
hoy, 8 de septiembre, el Paquete Económico para el ejercicio 2026
como mandata nuestra Constitución, el cual integra además de la
Iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de
Egresos de la Federación, las siguientes iniciativas con Proyecto de
Decreto por el que se Reforma, Adicionan y Derogan Diversas
disposiciones de (a) la Ley Federal de Derechos, (b) la Ley del
Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y (c) del Código
Fiscal de la Federación.
Adicional al Paquete Económico, presentamos ante esta soberanía
otros documentos como lo son (1) Informe sobre el uso de facultad
conferida al Ejecutivo Federal en Materia Arancelaria que se
presenta de conformidad con el artículo 131 de la CPEUM; (2) la
Propuesta de declaratoria de las Zonas de Atención Prioritaria 2026.
Con base en lo dispuesto por el artículo 31 fracción III de la Ley
Orgánica de la Administración Pública en relación con los artículos
73 y 74 fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; 16 y 17 de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad
Hacendaria, en nombre de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público, presento ante esta soberanía el Paquete Económico 2026.
Este es el segundo paquete que se entrega bajo el liderazgo de la
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo y refleja una visión clara de
Estado: una política económica que acompaña el desarrollo
productivo, que amplía derechos sociales y que lo hace con
responsabilidad fiscal, estabilidad macroeconómica y prosperidad
compartida.
Los documentos que hoy sometemos a su consideración
profundizan el camino hacia la transformación económica, a través
de una política pública humanista cuyos resultados ya son
tangibles en la vida de millones de familias. Entre 2018 y 2024, 13.4
millones de personas dejaron atrás la pobreza y la tasa nacional
descendió a 29.6%, el nivel más bajo desde que se tiene registro.
Estos avances confirman que una política económica responsable
y orientada al bienestar no sólo es posible, sino que transforma la
realidad de millones de familias mexicanas.
Este paquete se presenta en un entorno internacional complejo,
marcado por tensiones comerciales y geopolíticas que han puesto
a prueba a todas las economías. México, sin embargo, ha mostrado
fortaleza. Durante la primera mitad de 2025, el crecimiento del PIB
superó las expectativas de analistas nacionales e internacionales,
reflejando fundamentos sólidos.
La resiliencia de nuestra economía descansa en tres pilares
fundamentales. En primer lugar, un mercado laboral dinámico, con
niveles de desempleo en mínimos históricos y salarios reales que
mantienen un crecimiento sostenido. En segundo lugar, un
proceso desinflacionario consistente: en julio, la inflación se ubicó
en 3.5%, dentro del rango objetivo del Banco de México por
primera vez desde 2021, a lo cual han contribuido medidas como
la renovación del PACIC y los acuerdos con estaciones de servicio
para mantener estable el precio de la gasolina.
En tercer lugar, un sector externo dinámico, respaldado por el T
MEC y una estructura exportadora cada vez más sofisticada, donde
sectores de alta tecnología —como electrónicos y equipo de
cómputo— crecen a tasas de hasta 50% anual. A esto se suma el
potencial de sectores como la industria farmacéutica, que ya
empieza a atraer nuevas inversiones en el marco del Plan México y
se perfila como un sector estratégico.
La confianza en nuestro país también se refleja en la Inversión
Extranjera Directa, que al segundo trimestre de 2025 alcanzó un
récord de 34 mil millones de dólares, confirmando que México
continúa siendo un destino atractivo, competitivo y confiable.
Estos fundamentos nos permiten mirar hacia adelante con
optimismo. Aunque la incertidumbre global persiste, se prevé que
tienda a moderarse en el transcurso de 2026. Este entorno más
favorable, junto con un gasto público orientado a programas
sociales y proyectos de inversión con efectos positivos sobre la
demanda agregada y el crecimiento potencial, respaldan una
proyección de crecimiento prudente para el próximo año.
En 2026, se plantean recursos equivalentes a 3% del PIB para
programas sociales prioritarios que beneficiarán de manera
directa a casi 82% de las familias de nuestro país. Destaca, entre
otros, la Pensión Mujeres Bienestar, que dará cobertura universal
a todas las mujeres de 60 a 64 años, y que se suma a la pensión
para adultos mayores y personas con discapacidad.
En educación, la Beca Rita Cetina garantiza el ejercicio de este
derecho para las niñas, niños y adolescentes en todo el país. Y en
salud, sobresale la integración del IMSS-Bienestar que unifica la
atención de personas sin seguridad social y trabajadores,
asegurando acceso universal. Además, programas como Salud
Casa por Casa, Laboratorio en tu Clínica y la compra consolidada
de medicamentos amplían la cobertura y reducen desigualdades
regionales.
Tan solo en este año se han inaugurado 15 nuevos hospitales, y
para finales de 2025 habremos alcanzado 31 hospitales
adicionales, ampliando la cobertura y garantizando que la salud
sea un derecho efectivo para todas y todos.
El impulso a la inversión productiva es otro de los ejes de este
presupuesto. Bajo el Plan México, se destinarán recursos hacia
infraestructura estratégica por más de 228 mil millones de pesos.
Entre los proyectos prioritarios destacan la expansión ferroviaria
en
los
tramos AIFA–Pachuca y Querétaro–Irapuato; la
modernización de corredores carreteros como Ciudad Valles
Tampico y Saltillo–Monclova; así como el fortalecimiento de la
infraestructura portuaria, hídrica y agrícola. Estas obras
conectarán regiones, detonarán vocaciones productivas y
generarán empleos de calidad.
Para financiar este esfuerzo, estimamos ingresos por 8.7 billones
de pesos. Los ingresos tributarios serán la columna vertebral,
gracias al combate a la evasión, la digitalización y la modernización
del marco fiscal. Con 5.8 billones de pesos proyectados, la
recaudación crecerá 5.7% real respecto a 2025 y alcanzará un
nuevo máximo histórico al ubicarse en 15.1% del PIB.
El paquete fiscal 2026 incorpora disposiciones extrafiscales
orientadas a salvaguardar la salud física y mental de las familias
mexicanas, al tiempo que establece mecanismos orientados a
ampliar la base tributaria mediante herramientas digitales que
faciliten el cumplimiento, la simplificación de trámites, la
modernización de las aduanas, y la prevención, detección y sanción
de la evasión fiscal. Con estas medidas se busca garantizar que los
contribuyentes realicen una aportación justa y equitativa. Entre las
medidas se establece que no serán deducibles las tres cuartas
partes de las cuotas pagadas al IPAB por las instituciones de banca
múltiple.
También proponemos medidas fiscales en favor de la salud
pública. A partir de 2026, se ajustará el IEPS aplicado a bebidas
azucaradas y tabacos, con un doble objetivo: incentivar hábitos
más saludables y contrarrestar los efectos presupuestales
asociados al tratamiento de las enfermedades vinculadas con el
consumo de estos productos.
Al fortalecer la estructura tributaria y ampliar la base gravable, se
incrementarán los ingresos que integran la Recaudación Federal
Participable y, en consecuencia, las participaciones que reciben los
estados se ampliarán. Esto se traducirá en mayores recursos
locales para atender prioridades propias en materia de salud,
educación, seguridad e infraestructura.
Para 2025 y 2026, mantendremos la trayectoria de consolidación
fiscal, conscientes de que enfrentamos un entorno internacional
complejo que exige equilibrio entre responsabilidad fiscal y
fomento a la actividad económica. La estrategia de ajuste gradual
que proponemos está diseñada para preservar el dinamismo
económico, promover la inversión y fortalecer el empleo, al tiempo
que asegura la sostenibilidad de la deuda pública en el mediano
plazo.
En este marco, para 2026 se proyecta un déficit de 4.1% del PIB
menor a nuestra previsión modificada de cierre en 2025 de 4.3%
del PIB y una deuda pública de alrededor 52.3%. Estas cifras son
consistentes con una política responsable que permite sostener la
inversión productiva y los programas sociales esenciales, mientras
se preserva la estabilidad macroeconómica y fiscal.
Señoras y señores legisladores, el Paquete Económico 2026 es una
hoja de ruta para construir un México más fuerte, más competitivo
y justo. En su centro está la convicción que guía a nuestros
gobiernos: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Con esta visión,
las finanzas públicas se convierten en un instrumento para reducir
desigualdades, ampliar oportunidades y asegurar que el
crecimiento llegue a cada región y cada familia de nuestro país.
Concluyo reiterando el compromiso de la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público con el diálogo y la colaboración. Ponemos a
disposición de esta soberanía todo el despacho de la Secretaría,
sus subsecretarías y unidades para responder cualquier inquietud
durante el análisis de los documentos que hoy entregamos.

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