México frente a la nueva era del comercio mundial
- México se consolida como un pilar de resiliencia y estabilidad en un entorno global incierto, con exportaciones
que alcanzaron 313 mil millones de dólares en el primer semestre de 2025, reflejando su capacidad de
crecimiento pese a la volatilidad internacional. - El sector manufacturero, que representa cerca del 90% de las exportaciones mexicanas, sigue siendo la
columna vertebral de la economía exportadora, sentando las bases para aprovechar el Nearshoring y la
diversificación hacia tecnología, autopartes, electrónica y energías limpias.
El comercio mundial atraviesa un periodo de profunda transformación. Mientras surgen
oportunidades de crecimiento regional, las empresas enfrentan desafíos estructurales
derivados de la fragmentación geopolítica, la volatilidad en las cadenas de suministro y
la transición hacia energías más limpias y sostenibles. Esta nueva realidad obliga a
adoptar una doble visión: aprovechar la regionalización y, al mismo tiempo, gestionar
los riesgos financieros de manera proactiva, garantizando liquidez y seguridad en las
operaciones.
Este análisis se basa en el informe global de Atradius, «Promesas y dificultades en
una nueva era del comercio mundial», que examina cómo las empresas pueden
proteger su liquidez frente a riesgos emergentes y aprovechar las oportunidades de
crecimiento regional.
La globalización extrema ha dado paso a la regionalización (friend-shoring), con
empresas que buscan reducir riesgos acortando cadenas de suministro y reubicando
producción en bloques comerciales más seguros. México se posiciona como un pilar de
estabilidad y crecimiento. De acuerdo con datos de BBVA Research, en su investigación
México: Panorama comercial e IED al 1S 2025, menciona que, durante el primer
semestre de 2025, las exportaciones acumuladas de México alcanzaron 313 mil
millones de dólares, con un crecimiento interanual del 4.3%, lo que refleja la resiliencia
del país ante un entorno global incierto.
Este dinamismo se combina con el impulso del Nearshoring, que atrae inversión
extranjera directa, fortalece el sector manufacturero y genera oportunidades para
cadenas de suministro más cortas y eficientes, contribuyendo al desarrollo de la
infraestructura local y la profesionalización de la fuerza laboral.
Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de desafíos: la inflación y las altas
tasas de interés aumentan el riesgo de crédito, afectando especialmente a los sectores
dependientes del consumo y generando presión sobre las cadenas de suministro. Para
capitalizar la reconfiguración comercial sin exponerse, las empresas mexicanas deben
asegurar sus cuentas por cobrar, ya que no se trata solo de exportar más, sino de
proteger la liquidez de cada transacción.
En palabras de Daniel Llano, director comercial de Atradius México, «México es un
pilar de resiliencia en este nuevo mapa comercial. Para capitalizar el auge del
Nearshoring, las empresas deben entender que asegurar sus cuentas por cobrar ya no
es una opción, sino un requisito fundamental para crecer sin riesgo.»
Por otro lado, según datos de Banxico en su Reporte Analítico de Información Revisada
de Comercio Exterior, el sector manufacturero, que representa cerca del 90% de las
exportaciones mexicanas al 1S25, continúa siendo la columna vertebral de la
economía exportadora. Al mismo tiempo, la diversificación hacia tecnología, autopartes,
electrónica y energías limpias abre nuevas oportunidades de competitividad.
La nueva era del comercio mundial exige un equilibrio entre expansión comercial y
protección financiera, una planeación estratégica que integre análisis de riesgo,
innovación y sostenibilidad, y un enfoque en la resiliencia operativa y financiera. Las
empresas que logren gestionar de manera proactiva la liquidez de sus operaciones,
anticipar riesgos y fortalecer sus cadenas de suministro estarán mejor posicionadas para
dominar los mercados del futuro y consolidar a México como un referente global de
competitividad y estabilidad en comercio exterior.




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