El ecosistema global del Internet de las Cosas (IoT) se encamina hacia uno de los mayores procesos de transformación de la última década. El apagón progresivo de las redes 2G y 3G, la consolidación de nuevas tecnologías celulares y la presión regulatoria en materia de seguridad están obligando a empresas y gobiernos a replantear cómo conectan, gestionan y protegen millones de dispositivos a partir de 2026.

2026 marcará el mayor punto de inflexión del IoT: el fin del roaming permanente, el apagón 2G/3G y una nueva era de conectividad segura

México, enero de 2026 — El ecosistema global del Internet de las Cosas (IoT) se encamina hacia uno de los mayores procesos de transformación de la última década. El apagón progresivo de las redes 2G y 3G, la consolidación de nuevas tecnologías celulares y la presión regulatoria en materia de seguridad están obligando a empresas y gobiernos a replantear cómo conectan, gestionan y protegen millones de dispositivos a partir de 2026.

El impacto es significativo en un mercado que ya supera los 21.000 millones de dispositivos IoT conectados a nivel global y que mantiene un crecimiento sostenido de doble dígito. De acuerdo con IoT Analytics, el número de dispositivos IoT alcanzará los 39.000 millones en 2030 y superará los 50.000 millones en 2035, mientras que Transforma Insights estima que las conexiones globales de IoT llegarán a 40,6 mil millones en 2034, con un crecimiento anual compuesto (CAGR) del 9%. Estas proyecciones consolidan a 2026 como un año decisivo para la evolución del ecosistema M2M a escala global.

Estamos entrando en una etapa en la que la conectividad deja de ser un commodity y pasa a ser un elemento estratégico del negocio. Las decisiones que se tomen hoy definirán la viabilidad, la seguridad y el cumplimiento regulatorio de los proyectos IoT en los próximos años”, señala Carlos Valenciano, Director General de Alai Secure.

De LPWAN maduros a 5G RedCap: un nuevo equilibrio tecnológico

La evolución del mercado muestra una clara consolidación de las redes NB-IoT y LTE-M en entornos urbanos, impulsadas por su bajo consumo y buena cobertura en interiores, mientras LoRaWAN mantiene su relevancia en redes privadas y despliegues rurales. A este ecosistema se suma 5G RedCap, un nuevo punto intermedio entre el IoT de bajo consumo y el 5G tradicional, que permite mayores velocidades, menor latencia y dispositivos más eficientes en costes.

Esta combinación tecnológica abre la puerta a nuevos casos de uso en sectores como seguridad, videovigilancia, logística avanzada, wearables industriales y routers críticos, donde hasta ahora existían limitaciones técnicas o económicas.

Edge Computing, AIoT y decisiones en tiempo real

Otro de los cambios estructurales es el avance del Edge/Cloud Continuum junto con la Inteligencia Artificial embebida (AIoT). El procesamiento de datos directamente en el dispositivo o en el borde de la red permite reducir latencias, optimizar el uso de la nube y mejorar la privacidad de la información.

“El Edge combinado con IA está redefiniendo la gestión de flotas, infraestructuras críticas y sensores inteligentes. Las decisiones ya no dependen exclusivamente de la nube, sino que se toman en tiempo casi real, donde ocurre el dato”, explica Alberto de Lucas, CTO de Alai Secure.

Sectores como transporte, flotas y logística se perfilan entre los más impactados, con aplicaciones en mantenimiento predictivo, optimización de rutas y seguimiento de activos incluso en zonas remotas, gracias a la combinación de conectividad celular, LPWAN y soluciones satelitales.

El declive del roaming permanente y el auge de la conectividad multi-local

La expansión del IoT también ha puesto en evidencia las limitaciones del roaming permanente, diseñado originalmente para usos temporales. Con más de 4.000 millones de conexiones celulares IoT activas en 2024 y un uso itinerante en rápido crecimiento, las restricciones regulatorias y los problemas de calidad de servicio están acelerando el abandono de este modelo.

Cada vez más países limitan el roaming permanente, incrementando el riesgo de desconexiones inesperadas, sanciones regulatorias y pérdida de soberanía del dato. Frente a este escenario, la conectividad multi-local, apoyada en acuerdos locales y tecnologías como Multi-IMSI, se consolida como el modelo más robusto para despliegues IoT permanentes y críticos.

El roaming permanente dejó de ser una solución sostenible para proyectos IoT a gran escala. Hoy las empresas necesitan control, SLA garantizables y cumplimiento normativo desde el diseño”, afirma Rafael Escobar, Channel Manager IoT/M2M de Alai Secure.

Seguridad IoT: de requisito técnico a prioridad estratégica

La seguridad emerge como uno de los principales retos del nuevo ciclo del IoT. Normativas europeas como la EN 18031 refuerzan la obligación de adoptar un enfoque de seguridad por diseño, que incluya autenticación fuerte de dispositivos, protección de comunicaciones y trazabilidad de accesos.

Operar sobre redes propias, aisladas y bajo control local se convierte en una ventaja competitiva clave para reducir la exposición a amenazas globales, reforzar la soberanía del dato y facilitar el cumplimiento regulatorio en sectores sensibles como transporte, energía, salud y servicios críticos.

Un nuevo ciclo para el IoT global

De cara a 2026, el IoT entra en una etapa de madurez marcada por la especialización tecnológica, la regulación y la explotación inteligente del dato. En este contexto, las comunicaciones M2M se consolidan como un pilar estratégico para la continuidad operativa, la seguridad y la creación de nuevos modelos de negocio en la economía digital.Descarga el white paper  aquí: https://www.alaisecure.com/lnd/tendencias-mercado-m2m-2026/

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