¿Más competencia y mejores servicios? Lo que implica que una fintech obtenga licencia bancaria
La reciente autorización para que Plata opere como banco marca un nuevo capítulo en la evolución del sistema financiero mexicano. El caso abre la conversación sobre cómo y por qué las fintech están dando el salto a la banca tradicional, qué implica este proceso regulatorio y qué beneficios reales puede traer para los usuarios y para la competencia en el sector.
El paso de fintech a institución bancaria no es solo un cambio de figura, sino la confirmación de que estos modelos han alcanzado la madurez suficiente para cumplir con mayores exigencias regulatorias, de capital y supervisión, alineándose al marco tradicional del sistema financiero. Para los clientes, esto puede traducirse en mayor protección de sus recursos, más opciones financieras y la continuidad de una experiencia digital ágil, uno de los principales diferenciadores de las fintech frente a la banca tradicional. Al mismo tiempo, la entrada de nuevos bancos digitales intensifica la competencia y acelera la innovación en todo el sistema financiero.
El caso de Plata también abre la conversación sobre una tendencia más amplia: cada vez más fintech buscan convertirse en bancos para escalar su operación, diversificar ingresos y fortalecer la confianza del mercado. Sin embargo, ¿qué cambia realmente para los usuarios cuando una fintech obtiene licencia bancaria? ¿estamos ante una nueva generación de bancos en México? ¿este modelo puede acelerar la inclusión financiera y mejorar la competencia en el sector? ¿qué riesgos y retos enfrentan las fintech al convertirse en bancos?
Internacionalizarse sin perder margen: el desafío financiero de las PYMEs mexicanas
Las PYMEs mexicanas están apostando cada vez más por vender al extranjero, pero muchas enfrentan tropiezos financieros que comprometen su rentabilidad desde la primera operación. De acuerdo con Bancomext, más del 70% de las pequeñas empresas que exportan no calculan de forma integral sus costos, dejando fuera variables clave como logística, impuestos, comisiones y tiempos de cobro. Aunado a esto, se suman prácticas como conversiones forzadas de divisa, cargos poco transparentes y retrasos en la recepción de recursos, factores que afectan directamente el flujo de efectivo y frenan su crecimiento.
La falta de educación financiera se agrava cuando las PYMEs dependen exclusivamente de la banca tradicional para sus operaciones internacionales. Según la OCDE, 6 de cada 10 desconocen el impacto real del tipo de cambio, lo que puede transformar una venta en dólares en una pérdida no prevista. Ya que, las pequeñas y medianas empresas llegan a pagar hasta tres veces más en comisiones y costos financieros que las grandes compañías, particularmente en pagos transfronterizos.
Comprender estos riesgos financieros es clave para competir en mercados globales sin poner en riesgo la estabilidad del negocio. Sin embargo, ¿Cuál es el error financiero más común que cometen las PYMEs mexicanas en su primera venta internacional?, ¿por qué vender más no siempre significa ganar más cuando se trata de exportaciones?, ¿qué costos invisibles son los que más afectan la rentabilidad de las PYMEs al cobrar desde el extranjero?, ¿Qué estrategias pueden adoptar para proteger su margen y profesionalizar su expansión internacional?




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