Centro, Tabasco, 4 de mayo de 2016
Con el permiso del señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el licenciado Enrique Peña Nieto, agradezco la anfitrionía del señor Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco, Arturo Núñez, y saludo la presencia del señor Gobernador Constitucional del Estado de Campeche, Alejandro Moreno.
Señoras y señores integrantes del presídium, amigos todos.
Hoy estamos aquí cumpliendo una instrucción presidencial. Estamos aquí porque el país entero tiene que ser solidario con una región y con una zona de actividad económica que le ha dado mucho, por generaciones, a todo México.
En los últimos 24 meses hemos visto una drástica reducción en el precio del petróleo crudo a nivel internacional. La caída del precio del petróleo, que es superior al 65%, tanto a nivel internacional como para la mezcla mexicana de petróleo, representa un reto muy importante para México, es un reto que estamos sorteando con responsabilidad y con medidas decididas e innovadoras y, sin duda, hoy la economía mexicana está sorteando con éxito esta coyuntura.
Sin embargo, es innegable que el problema, donde más se siente, donde más duele, donde más daño hace es, precisamente, en las zonas de producción petrolera.
Por eso, el Presidente de la República ha instruido a todo su gabinete a preparar un paquete de medidas inmediatas de apoyo económico a los estados de Tabasco y de Campeche.
México está pudiendo enfrentar la caída del precio del petróleo, en primer lugar porque somos una economía que a lo largo de las últimas tres décadas ha tenido un notable proceso de diversificación.
Piensen ustedes en esta cifra: en 1982 el 68% de las exportaciones de México, es decir, más de dos terceras partes de lo que México exportaba, era petróleo crudo.
¿Qué porcentaje de las exportaciones de México representó el petróleo crudo el año pasado, en 2015? Fue apenas el 6 por ciento. En cambio, las exportaciones manufactureras representan ya el 89% de las exportaciones totales.
En tan sólo tres décadas de abrirnos al mundo, de aportar por la apertura y por una economía de mercado, hemos, como país, transformado nuestra relación económica con el mundo.
Sin embargo, la caída del precio del petróleo representa un reto importante para las finanzas públicas. ¿Cómo hemos enfrentado este reto? Lo hemos enfrentado primero gracias a una reforma hacendaria que permitió al país incrementar su recaudación no vinculada al petróleo.
Créanme que como Secretario de Hacienda entiendo muy bien que una reforma hacendaria que eleva la carga tributaria de las empresas, no necesariamente es lo más popular.
Sin embargo, hoy, en retrospectiva, podemos de manera muy clara observar que gracias al incremento de los ingresos no vinculados al petróleo, hoy como país estamos pudiendo sortear esta coyuntura.
Déjenme compartirles otra cifra: Apenas en 2012. Hace poco más de tres años, los ingresos petroleros representaban el 40% de los ingresos del Gobierno Federal, 40 por ciento.
Esta cifra, el año pasado, tres años después se redujo a 19%, menos de la mitad. Y esto fue gracias al incremento notable de las recaudación no petrolera, que pasó del 8.4% del PIB al 13% del Producto Interno Bruto.
En segundo lugar, estamos enfrentando la caída del precio del petróleo, gracias a acciones decididas en materia de responsabilidad fiscal.
El Presidente Enrique Peña Nieto ha instruido a la Secretaría de Hacienda y al Gobierno Federal en su conjunto a llevar a cabo ajustes en el gasto público para prevenir un desequilibrio y prevenir un problema en las finanzas públicas.
Al hacerlo, se está protegiendo lo más importante, que es la economía de las familias mexicanas.
Este proceso de responsabilidad, implica que se está privilegiando, como país, antes que a ninguna otra cosa, a la estabilidad. Porque hay que decirlo, en medio de una caída notable del precio del petróleo, pero además en un entorno internacional sumamente complejo, México está creciendo, en México se están generando empleos, y se está haciendo con baja inflación y con estabilidad.
Pero para preservar este entorno es necesario tomar decisiones responsables en materia macroeconómica, específicamente en lo fiscal, y es lo que está haciendo el Presidente de la República.
Quiero compartirles que el día de hoy hemos realizado una recompra de títulos gubernamentales, es decir, una reducción de la deuda pública por 98 mil millones de pesos, a partir de los recursos recibidos como remanentes de operación del Banco de México.
Esto representa que el día de hoy se ha reducido en medio punto porcentual del Producto Interno Bruto la deuda pública mexicana.
Ésta es una acción de responsabilidad que deriva de una iniciativa del Presidente de la República presentada ante el Congreso de la Unión el año pasado y que fue aprobada por el Poder Legislativo, que permite que los recursos no previstos, no presupuestados, se dediquen a mejorar el balance público y, por lo tanto, a preservar la estabilidad. Y eso es lo que estamos haciendo.
Sin embargo, cuando pensamos en el país en su conjunto tenemos que identificar también la condición específica de las regiones, y sin duda, hoy las zonas de explotación petrolera, destacadamente los estados de Tabasco y Campeche, Campeche y Tabasco están atravesando una situación distinta a la del resto del país.
Permítanme compartir con ustedes una cifra que ilustra la magnitud del problema: En el resto del país el empleo en su conjunto durante el primer trimestre está creciendo a una tasa anual del 5.3%; es decir, hay una creación sostenida de empleos formales, sin embargo en este primer trimestre en el estado de Campeche el empleo cayó en 12%, y en Tabasco 8.7 por ciento.
La industria hotelera, otro ejemplo importante de crecimiento en el país, es uno de los sectores más dinámicos en cuanto a actividad económica y creación de empleos en todo el territorio nacional, muestra indicadores de desocupación extraordinariamente altos en las zonas petroleras afectadas; por ejemplo en Ciudad del Carmen, según información de la Secretaría de Turismo, la ocupación hotelera es de apenas el 36%, y en Villahermosa es de apenas el 39 por ciento.
Esto implica que tienen que tomarse medidas diferentes, específicas y, sobre todo, decididas para apoyar la actividad económica, la creación de empleos, y la preservación del capital empresarial en esta zona petrolera.
El Presidente ha instruido al gabinete entero a presentar un paquete de medidas que incluyan, desde las inmediatas para apoyar la liquidez de las empresas, particularmente aquellas vinculadas a la cadena de valor petrolera; medidas de corto plazo, que en un plazo de seis meses deberán tener resultados, pero no detenernos ahí; medidas de largo aliento que permitan acelerar la diversificación económica de la zona.
Esas medidas la anunciará el día de hoy ante ustedes el Presidente Enrique Peña Nieto.
Señor Presidente: Quiero agradecer no solamente la gran coordinación que ha habido con todas las dependencias del Gobierno Federal, sino agradecer también el involucramiento de los señores gobernadores y sus equipos de trabajo para la preparación de este paquete, de este paquete de medidas emergentes y de medidas profundas, pero sobre todo, quiero agradecer a las y los empresarios, a la sociedad civil, a los emprendedores y las emprendedoras de los estados de Campeche y Tabasco.
Esto no puede ser un esfuerzo vertical, un esfuerzo solamente desde el gobierno, solamente desde lo público. Para que este esfuerzo sea un éxito tiene que involucrar a la sociedad civil y, de manera muy importante, a los liderazgos empresariales de estas dos grandes entidades.
A todos les agradecemos su voluntad de diálogo, su ánimo constructivo y su deseo de construir un México mejor.
Muchas gracias.
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