SOBRE LA NECESIDAD DE CREER QUE LO QUE SE CREE ES VERDAD

Mas… turbaciones mentales. Serie Semanal.

Por Gilberto Castrejón Doctor en Filosofía de la Ciencia
Por Gilberto Castrejón
Doctor en Filosofía de la Ciencia
Twitter: @gil_castrejon

Todos necesitamos certeza, sin duda alguna las incertidumbres nos provocan vértigo, sobre todo un vértigo de carácter existencial. Nadie está exento de creer, sin embargo, un creyente debe considerar que toda creencia posee una relación con la verdad, sea cual sea la concepción que de esta última se tenga, por lo que: así como la creencia podría convertirse en un hecho, es decir, “ser verdadera”, así también puede ser falsa, es decir, un creyente está obligado a aceptar que su creencia podría ser falsa, pero ¿en realidad es así? Todos sabemos la respuesta jejeje. Creer que es verdad lo que uno cree puede no ser una mala postura, de hecho es una postura estupenda y “cómoda”, al menos nos da un “punto de amarre”, quizá, el problema comienza con las razones que cada quien tiene para creer y/o mostrar que su creencia es verdadera; tratemos brevemente sólo dos ejemplos:

 

  1. Puedo creer en Dios, en Cristo, Yahveh, Jehová, Alá… eso es estupendo, si eso a su vez implicara que la sola creencia fuera una condición necesaria y suficiente para que me volviera una buena persona y viviera en plenitud; si eso fuera así, entonces creo que no habría razones para creer que dicha creencia no fuera verdad, lo cierto es que hay tantas razones, basadas en hechos, que muestran que dicha creencia no es del todo verdadera. Asimismo: ¿por qué para el creyente, todo aquel que no cree en lo que él cree, está mal?, ¿por qué condena e incluso muchas veces persigue a los que no creen en lo que él cree? Entonces, dado el hecho, de nuevo: quizá su creencia no sea del todo verdadera. Un creyente puede dar sus razones para afirmar que aquello en lo que cree es verdadero, a pesar de que éstas sean un tanto ilógicas y carezcan de hechos demostrables; finalmente pienso que el principal problema con cualquier religión es la proliferación de distintas doctrinas, interpretaciones, prácticas, etc., que debilitan la posibilidad de que realmente pueda alcanzar el estatus de verdad, es decir, el grado de verdad de una creencia religiosa es inversamente proporcional al número de doctrinas y/o arterias (sólo hay que ver el caso de tantas doctrinas de tipo cristiano); entre más número de doctrinas, menos verdadera es la creencia, ¿acaso no si tengo buenas razones para creer que lo que creo es verdad, las razones de los otros son exactamente las mismas razones que yo tengo? Por tanto, queda anulada la posibilidad de que mi creencia sea la verdadera dado que yo y los otros eliminamos las razones de cada quien, por lo que lo más seguro es que tanto mi creencia como las de los otros sean falsas (diarrea cerebral jejeje).
  2. Puedo creer que la medicina alternativa, las doctrinas prescriptivas, espiritualistas, etc., son un hecho y una verdad, quizá precisamente por su supuesta efectividad y funcionalidad, aunque no pueda explicar completamente tanto coherente como  sistemáticamente por qué no es una creencia, y por qué funcionan, por lo que mi creencia puede que no sea del todo demostrable. Los hechos nos han mostrado, por ejemplo, que este tipo de creencias poseen un aura un tanto popular, es decir, por ejemplo: la brujería, el chamanismo,  etc., están más vinculados a grupos populares, de escasos recursos; no se me malinterprete, me refiero más en cuanto a su “poder curativo y malicioso”; las clases altas que practican la brujería, por ejemplo, tienen motivos un poco diferentes a los de las clases populares. Caso similar al de aquellos que creen, por ejemplo, en “el poder curativo” de chismes como las Flores de Bach o la terapia con imanes, entre otras, hay que aclarar que éstas cuestan, casi como ir a ver a un especialista en medicina, por lo que no es tan fácil de costear para un creyente de clases populares, a pesar de que su funcionalidad, de una u otra forma, radica también en el poder de sugestión mental del paciente, así como lo hace la astrología y chismes similares. Por tanto, un creyente en chismes como éstos, puede tener buenas y respetables razones, a pesar de que no pueda demostrar completamente, con hechos, que su creencia es verdadera, ¿Cuándo no hay cien por ciento certeza, puede entonces considerarse dicha certeza como “falible”, y por tanto más cercana a la falsedad?

Las creencias también pueden existir en la ciencia y ser disfrazadas de verdad, sin embargo, es mucho más claro y posible que dado su carácter de creencia, a la larga se pueda demostrar su falsedad. En ciencia, a diferencia de las creencias mencionadas líneas arriba, o algo es verdadero o es falso, y siempre podrá demostrarse con certeza lo uno o lo otro.

PD Todos podemos tener buenas razones para creer en algo, sólo que esas razones no necesariamente justifican la verdad de la creencia, sólo pueden acrecentar su estatus de creencia, más cuando su supuesta verdad se encuentra tan lejos de la realidad…

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