El Conacyt impulsa la preservación de la riqueza biocultural a través de los sistemas socioecológicos

●      La titular del Conacyt participó en el webinario científico “Principios para la restauración de bosques tropicales con una perspectiva socioecológica”.

●      La Dra. Álvarez-Buylla subrayó que el gobierno de la Cuarta Transformación emprendió un cambio de estrategia con el objetivo de restaurar lo natural y lo tradicional, así como la pertinencia social y cultural.

●      Señaló que la restauración es un plan colectivo de vida, cuyos principios son el bien común y la preservación de la riqueza biocultural.

●      Especialistas en sistemas socioecológicos destacaron la urgencia de desarrollar acciones que mantengan el equilibrio entre la conservación, la biodiversidad y los sistemas productivos.

Ciudad de México, a 25 de octubre de 2021.

Al inaugurar el webinario científico “Principios para la restauración de bosques tropicales con una perspectiva socioecológica”, la directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Dra. María Elena Álvarez-Buylla Roces, destacó que eventos como éste contribuyen con la discusión crucial para la conservación de la vida y su futuro en el planeta, pues a casi 300 años de iniciada la Revolución Industrial las transformaciones en los sistemas biológicos registran consecuencias negativas en los suelos, el agua, los bosques y la vida en general.

Explicó que el abandono en el cuidado de los ecosistemas del país limitó su capacidad biológica, pues de acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), tan sólo en 2018 la tasa anual de deforestación en los bosques nacionales se estimó en 166,337 hectáreas, más del doble de lo registrado en los 17 años previos, cuando el indicador fue de 79, 677 hectáreas.

La Dra. Älvarez-Buylla dijo que este fenómeno se debe la ampliación de la agricultura industrial, que opera bajo un esquema que no protege el ambiente ni produce alimentos saludables y pertinentes culturalmente. Además, agregó que con el crecimiento demográfico de los últimos años, este modelo se planteó como la única solución para resolver el problema del hambre. Esto, dijo, fomentó el uso de monocultivos con dependencia de los agroquímicos, así como la introducción de semillas transgénicas, provocando la concentración de los recursos en pocas manos.

Al asegurar que el modelo industrial agrícola favoreció un mayor deterioro de la salud humana y de los ecosistemas del planeta, la directora general del Conacyt advirtió que alrededor del 33 % de los suelos del mundo presentan un nivel de degradación de moderado a muy alto, impactando negativamente su rendimiento y la disponibilidad de recursos para producir alimentos.

Asimismo, la adopción de los monocultivos en el país llevó al abandono de la producción campesina y la imposición de modelos productivos clientelares y extractivos; sin embargo y a pesar de este avance, la resistencia de las propias comunidades les ha permitido continuar con la producción del 50% del total del maíz que se consume en México.

Por ello, agregó que el gobierno de la Cuarta Transformación emprendió un cambio de estrategia con el objetivo de restaurar lo natural y lo tradicional, así como la pertinencia social y cultural; este proceso, la restauración, representa un plan colectivo de vida cuyos principios son el bien común y la preservación de la riqueza biocultural. Para finalizar, la titular del Conacyt resaltó que la restauración involucra al entorno con todos sus elementos, ya sean físicos, químicos, biológicos, sociales y culturales, así como el establecimiento de mecanismos para que las y los habitantes de las zonas involucradas tengan acceso a los bienes y servicios que les permitan desarrollarse con plenitud.

Más adelante, el Dr. Miguel Martínez Ramos, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM, explicó el contexto socioecológico dentro del cual se realizan acciones de conservación de los bosques tropicales. Refirió que las actividades agropecuarias favorecen la pérdida de la capacidad regenerativa de los bosques, así como la disminución de la fauna encargada de la dispersión de semillas que renuevan el banco regenerativo. Asimismo, mencionó que, al considerar los aspectos económicos, políticos y sociales de los entornos naturales, el enfoque de los sistemas sociecológicos es fundamental para llevar a cabo los objetivos de una restauración, así como una mejora en los propios ecosistemas que permita a las sociedades obtener beneficios tangibles; agregó que este sistema comprende las interacciones a nivel local, regional y global entre las variables de los subsistemas ecológico y social.

Por su parte, el Dr. Pedro Henrique Brancalion, de la Universidad de Sao Paulo, (Brasil), destacó la urgencia de desarrollar acciones que mantengan el equilibrio entre la conservación, la biodiversidad y los sistemas productivos. Explicó que en muchas ocasiones la restauración mal planeada tiene consecuencias negativas en los paisajes, como la introducción de monocultivos o el desplazamiento de las comunidades locales para dar paso a la siembra de árboles nativos para la producción de carbón. Al respecto, explicó que los principios de la restauración de bosques tropicales, establecidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, apuntan a mantener los ecosistemas naturales; restaurar la funcionalidad del paisaje; involucrar a los actores locales; manejar la resiliencia a largo plazo, y promover múltiples beneficios a las comunidades.

La Dra. Paula Meli, investigadora de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción (Chile), habló sobre la gobernanza de la restauración ecológica de los bosques y la valoración de sus servicios ecosistémicos. Explicó que muchas iniciativas tienen un enfoque de “arriba hacia abajo” que no está ligado a las características sociecológicas de los países; agregó que en el caso de América Latina las estructuras de gobernanza enfrentan desafíos que afectan su estabilidad, tales como la dependencia económica de la extracción de recursos naturales; conflictos asociados a la tenencia de la tierra; la relación entre la diversidad de actores locales y su entendimiento con los ecosistemas; así como la fragilidad de las instituciones y las políticas caracterizadas por el incumplimiento de reglas o la falta de integración de éstas con los sectores administrativos.

Finalmente, la Dra. Eliane Ceccon, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, manifestó que debido a que las comunidades rurales son las más afectadas por la degradación de los servicios ecosistémicos, se requiere de una restauración ecológica que busque restablecer la relación entre la sociedad y la naturaleza; por su carácter multidisciplinario, la perspectiva socioecológica propicia la generación de acciones colectivas y nuevas formas de conocimiento. Consideró que una forma de alcanzar ese objetivo es a través del aprendizaje social, el cual debe impulsar una participación de todos los actores, así como el establecimiento de una sinergia entre el conocimiento científico y ecológico con los saberes de las comunidades.

Participaron:

Además de la directora general del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces, participaron de forma virtual Miguel Martínez Ramos, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM; Pedro Henrique Brancalion, investigador de la Universidad de Sao Paulo; Paula Meli, investigadora de la Universidad de Concepción, y Eliane Ceccon, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM.

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