Conacyt anuncia inicio del registro a la fase final del estudio clínico de la vacuna Patria

Autor

Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)

Fecha de publicación

09 de agosto 2022

Categoría

Comunicado

· Resultados preliminares de la Fase 2 de refuerzo de la vacuna Patria avalan su avance a la fase final de desarrollo.

· El registro en línea para participar en la fase final del estudio clínico de la vacuna Patria iniciará el 29 agosto de 2022 en patria.conacyt.mx.

· Conacyt presenta logros y retos de política científica, tecnológica y de innovación a tres años y medio del inicio del primer gobierno de la Cuarta Transformación.

· Entre 2001 y 2018, el Conacyt de antes autorizó la transferencia de más de 45 mil millones de pesos a empresas transnacionales.

· Con el nuevo Sistema Nacional de Posgrados, las becas son un derecho, no un privilegio; en promedio, se han administrado más de 80 mil becas al año.

· México avanza en la recuperación tecnológica en áreas estratégicas como la salud pública: durante la pandemia por COVID-19 se fabricaron los ventiladores Ehécatl 4T y Gätsi, que han contribuido a salvar las vidas de más de 16 mil mexicanas y mexicanos.

A tres años y medio de impulsar, promover y generar acciones para garantizar el derecho humano y constitucional a la ciencia en México, la directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez-Buylla Roces, acompañó al presidente Andrés Manuel López Obrador en la conferencia matutina donde presentó los principales logros y retos que han transformado la vida pública en la política científica en nuestro país, desde un enfoque a favor del bien común, como lo es la vacuna Patria.

La titular de Conacyt enfatizó las acciones sobre la recuperación de la soberanía de México en el ámbito de las vacunas, que han comprendido la articulación de capacidades públicas y privadas, el fortalecimiento de las capacidades científicas, la inversión en laboratorios y centros públicos, la colaboración con plantas industriales y la investigación clínica. Además, una alianza estratégica con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), autoridad reguladora de alto nivel (IV) y miembro activo de ICH (Conferencia Internacional sobre Armonización, por sus siglas en inglés), para asegurar que el conocimiento se traduzca en bienestar para el pueblo de México.

Afirmó que el Conacyt apoya decididamente el desarrollo hecho en México de la vacuna Patria, producida por la empresa mexicana Avimex, cuya segunda fase de estudios clínicos ha presentado resultados preliminares exitosos al mostrar ser segura y con potencial de protección en humanos previamente vacunados. El desarrollo vacunal Patria, como la nombró el presidente, es un proyecto tecnológico y de innovación con incidencia social que podrá usarse como refuerzo en personas que han recibido una dosis de otras plataformas aprobadas en México, capaz de producir anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2.

Anunció el inicio de la fase final del estudio clínico y con ello la conclusión del proceso para su aprobación por emergencia. La última etapa del estudio requiere tres mil 860 participantes; personas con 18 años de edad o más y que cuenten con al menos una dosis de vacuna contra la COVID-19, que hayan dejado pasar 4 meses desde la última aplicación de una vacuna o un refuerzo y no se encuentren embarazadas o en lactancia. Para que México cuente con su propia vacuna, Álvarez-Buylla Roces invitó a la población de las ciudades de Oaxaca, Ciudad de México y Morelia, que cumplan el perfil mencionado, a participar como voluntarias a través del registro en la página oficial: patria.conacyt.mx, mismo que inicia el 29 de agosto de 2022.

Durante la conferencia matutina, la directora general del Conacyt expuso que el régimen anterior favoreció la privatización en lugar de atender temas estratégicos para humanidades, ciencias, tecnologías e innovación (HCTI); entre 2001 y 2018, autorizó la transferencia de más de 45 mil millones de pesos al sector privado, lo cual representó un desmantelamiento de lo público que favoreció a intereses particulares. En paralelo a estas erogaciones, de 2013 a 2018, México descendió 16 posiciones en materia de eficiencia de innovación, según el Índice Global de Innovación (IGI).

El presidente Andrés Manuel López Obrador enfatizó que “con los dineros del presupuesto, dinero del pueblo, se les entregaba a las grandes empresas para supuestamente promover la ciencia y la tecnología; el dinero del presupuesto iba para empresas como Monsanto y otras más; el dinero que manejaba el gobierno, supuestamente para la innovación, esa palabrita, ese término lo usaban muchísimo, se puso de moda, con la excusa, el pretexto de la innovación tecnológica. En cada estado construían un gran edificio […] construyeron elefantes blancos los de Conacyt, porque se robaban el dinero, hacían el edificio, cobraban muchísimo y eran cascarones”.

El actual Conacyt se ha reestructurado y avanza con eficiencia administrativa, ahora no se subrogan funciones sustantivas y no se realizan proyectos ni gastos en infraestructura sin incidencia, bajo el principio de hacer más con menos. El proceso de extinción de 91 fideicomisos ha permitido eliminar operaciones discrecionales, poco transparentes y que duplicaban las funciones que el Conacyt tenía capacidad de llevar a cabo. A través de esta medida se lograron transferir a la Tesorería Federal 21 mil millones 853 mil pesos, provenientes de la recuperación de pasivos del periodo 2013 al 2018, y de la recuperación de proyectos insolventes. Además, de 2018 a 2021 México ganó 10 posiciones en el subíndice de resultados de innovación en el que el país ocupó la posición 51 en 2021, de acuerdo con el IGI.

Conacyt ejecuta una política nacional mediante cinco ejes para alcanzar las metas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024: el fortalecimiento de la comunidad de humanidades, ciencias, tecnologías y de innovación; el apoyo a la ciencia de frontera y básica; la articulación de capacidades a través de los Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces); el desarrollo tecnológico y la innovación abierta y el acceso universal al conocimiento.

La titular del Conacyt destacó que ahora el acceso a una beca de posgrado es un derecho y no un privilegio; los cambios estructurales dieron paso al nuevo Sistema Nacional de Posgrados (SNP) en el que los criterios de asignación son claros, la postulación de las y los estudiantes es directa, sin intermediarios, y se promueve una simplificación administrativa, lo que permite el fortalecimiento de los programas públicos en áreas que anteriormente fueron relegadas, como las ciencias y las humanidades.

En los últimos tres años se han administrado más de 80 mil becas al año; la inversión en este rubro ha crecido, pasando de 23 mil millones de pesos acumulados, de 2013 a 2015, a 32 mil 164 millones de pesos, correspondiente al periodo 2019-2021. El SNP contribuye a revertir la tendencia privatizadora del posgrado nacional que destinaba, para el ciclo escolar 2020-2021, el 64 por ciento de los apoyos a instituciones privadas y sólo un 36 por ciento a instituciones públicas, algunas de las cuales también cobraban colegiaturas por los programas de maestría y doctorados que imparten.

Álvarez-Buylla Roces indicó que, actualmente, las becas, estímulos y apoyos a las y los profesionistas en México son orientados primordialmente a la formación de médicos especialistas y profesionales en la salud, los cuales se incrementaron sustancialmente en estos tres años de administración, en comparación con los tres primeros años de la administración pasada; con la meta de alcanzar mil nuevas becas en especialidades médicas en el extranjero, 480 que están en proceso de asignación, y que robustecerán un área indispensable para resolver uno de los problemas prioritarios del pueblo mexicano, como lo es la salud pública.

Sobre los apoyos a la investigación en México, la directora general del Conacyt destacó las modificaciones sustantivas al reglamento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) que, con un enfoque humanista, mejoran el apoyo y reconocimiento a la comunidad científica, tecnológica y de innovación, cerrando brechas de género, regionales e institucionales mediante criterios claros y pertinentes que orientan el conocimiento a la solución de los problemas más apremiantes de nuestro territorio, para dar paso a una política integral que enfatiza la trayectoria y el desempeño en el desarrollo científico, tecnológico y de innovación, así como la formación de comunidades académicas y tecnológicas que ponen al servicio del pueblo el conocimiento de más de 36 mil investigadoras e investigadores que actualmente forman parte de este sistema.

Sobre el rescate de la ciencia básica y de frontera, la directora general mencionó que, a diferencia de 2017-2018, donde no se destinó ni un solo peso a estos rubros que inciden en el fortalecimiento de la soberanía científica, en tres años y medio el actual Conacyt ha invertido tres mil 606 millones de pesos, de los cuales dos mil 385 millones corresponden al impulso de más de mil proyectos de ciencia básica y de frontera, por ejemplo, para el estudio y conservación del patrimonio cultural y el conocimiento de la flora y fauna de México; además, mil 221 millones de pesos han sido destinados a más de 400 proyectos de infraestructura científica colaborativa y estratégica para las actividades de HCTI del país.

También informó que, a diferencia del periodo entre 2001 y 2018, en el que se aprobaron más de 14 mil millones de pesos vía los Fondos Mixtos, dentro de los cuales se encontraron proyectos de infraestructura sin incidencia social y ambiental, que derivaron en “elefantes blancos”, el nuevo Conacyt ha destinado más de mil millones de pesos a impulsar Programas Nacionales Estratégicos (Pronaces) para atender 10 agendas de investigación e incidencia en proyectos prioritarios como: agua, salud, cultura, seguridad humana, sistemas socio-ecológicos, agentes tóxicos y procesos contaminantes, educación, soberanía alimentaria, vivienda, y energía y cambio climático; los cuales han contribuido a generar sustento científico a proyectos nacionales como los relacionados con el rescate del Lago de Texcoco, el ordenamiento hídrico y ecológico, el rescate de las abejas y sus funciones ambientales, la basura, el agua, la producción agroecológica, la sustitución del glifosato, la leucemia y enfermedades crónicas, entre otros.

Uno de los grandes desafíos de la presente administración fue enfrentar la pandemia ocasionada por la COVID-19, donde el Conacyt articuló esfuerzos con empresas nacionales para producir los ventiladores mecánicos invasivos Ehécatl 4T y Gätsi, modelos con tecnología mexicana que abrieron paso al nacimiento de una industria nacional para salvar vidas. Las mil 130 unidades fabricadas de ambas innovaciones permitieron un ahorro de 50 por ciento al erario; 818 de estas unidades fueron entregadas a 92 hospitales públicos, en 24 estados de la República, para atender a 16 mil 492 pacientes en los momentos más críticos de la crisis sanitaria, dijo la titular del Conacyt.

La directora general concluyó que “este nuevo Conahcyt 4T, con H, Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias Tecnologías e Innovación, promueve el avance riguroso del conocimiento desde México, con compromiso social y ambiental, fortaleciendo nuestra soberanía”.

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