| TELECOM EN PRESPECTIVA La Rotación que la Regulación no está Viendo por Gonzalo Rojon |
| El debate sobre el registro obligatorio de líneas móviles en México se ha centrado en una preocupación, la trazabilidad de los usuarios. Sin embargo, hay un elemento estructural del mercado que está siendo subestimado y que cambia por completa la lectura del problema, la velocidad con la que las líneas de prepago se reciclan.Hoy se plantea un escenario en el que millones de líneas podrían ser desconectadas en un plazo muy corto por no haber sido registradas. Pero este enfoque parte de una premisa estática, como si la base de usuarios fuera fija, cuando en realidad ocurre lo contrario. El segmento de prepago, que concentra el 83.1% del total de las líneas en México, es profundamente dinámico. Más de la mitad de esa base, 57.2%, se renueva cada año y, en menos de dos años, más del 90% ya ha sido sustituida.Este dato no es menor. Implica que el mercado ya cuenta con un mecanismo de depuración natural, continuo y, sobre todo, eficiente. Las líneas que hoy no están registradas no son un stock permanente, sino un flujo en reemplazo constante. En términos prácticos, muchas de esas líneas desaparecerán por sí solas en cuestión de meses, sin necesidad de una intervención regulatoria como la cancelación de estas.Bajo esta lógica, intentar registrar de manera retroactiva la totalidad del parque actual no solo resulta poco realista, sino también ineficiente. Se estaría destinando una enorme cantidad de recursos, tanto de operadores como de autoridades, para regularizar una base que está, en buena medida, en proceso de remplazo.Además, hay un componente operativo que no se puede ignorar. Forzar el registro masivo en un periodo acotado introduce fricciones relevantes. Saturación de canales, costos adicionales, barreras para usuarios con menor acceso a herramientas digitales. Todo esto puede derivar en efectos no deseados, como desconexiones anticipadas o migraciones apresuradas, que distorsionan la dinámica competitiva.Frente a esto, la alternativa es clara. En lugar de intentar “limpiar” todo el inventario actual, el enfoque debería centrarse en el flujo futuro. Es decir, asegurar que todas las nuevas líneas que entren al mercado cumplan con los requisitos de registro desde su activación.¿Por qué tiene sentido esta estrategia? Porque se alinea con la realidad del mercado. Si más de la mitad de las líneas se reemplaza cada año, en un período relativamente corto, el universo completo estaría cubierto sin necesidad de cancelarlas. La regulación aprovecharía la inercia del propio sistema en lugar de ir en su contra.Este no es un argumento para relajar la trazabilidad, sino para poder alcanzarla en un periodo razonable. La alta rotación del prepago no es un problema por corregir, es una ventaja que puede ser utilizada como instrumento regulador.El verdadero riesgo no está en la falta de registro inmediato de todas las líneas, sino en implementar una medida que, por intentar abarcarlo todo al mismo tiempo, termine generando más costos que beneficios. |




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