Banorte. El especialista señaló que el potencial de la región no es automático y depende de una estrategia clara basada en factores clave. Destacó cuatro palancas fundamentales: estabilidad macroeconómica, desarrollo energético, integración con América del Norte y mejoras en productividad. En este sentido, la estabilidad macroeconómica se mantiene como condición necesaria.

AMÉRICA LATINA CON VENTAJAS ESTRUCTURALES PARA FORTALECER SUS ECONOMÍAS
Ciudad de México, 22 de abril de 2026.- En un contexto de reconfiguración del comercio global, América Latina tiene una oportunidad relevante de crecimiento si traduce sus ventajas estructurales en resultados concretos, expuso Marcelo Estevao, Economista en Jefe y Director General de Investigación del Institute of International Finance (IIF), durante su participación en Norte Económico, el podcast de Grupo Financiero Banorte.De acuerdo con Estevao, el contexto internacional actual está caracterizado por una economía global que, si bien evita una recesión sincronizada, enfrenta una fase más frágil y desigual. Este escenario, explicó, abre oportunidades para América Latina, particularmente en medio de tendencias como el nearshoring, la disrupción tecnológica y los cambios en las cadenas de suministro.El especialista señaló que el potencial de la región no es automático y depende de una estrategia clara basada en factores clave. Destacó cuatro palancas fundamentales: estabilidad macroeconómica, desarrollo energético, integración con América del Norte y mejoras en productividad.En este sentido, la estabilidad macroeconómica se mantiene como condición necesaria. Estevao advirtió que sin credibilidad monetaria y fiscal es difícil atraer inversión que realmente transforme la capacidad productiva. En este sentido la región inició 2026 con fundamentos relativamente sólidos, lo que favorece la atracción de inversión.En materia energética, resaltó que el nuevo contexto global eleva el valor estratégico de los recursos con los que cuenta América Latina. “En un mundo donde la seguridad energética volvió a valer más, América Latina tiene activos muy importantes: petróleo y gas en algunos países, renovables en muchos y minerales críticos en varios”, indicó.Asimismo, destacó el papel de México dentro de la integración regional, al contar con una posición privilegiada en la vinculación manufacturera y de servicios con América del Norte. No obstante, advirtió que la relocalización de cadenas exige más que proximidad geográfica. “América Latina no debe hablar de nearshoring como si fuera una ola inevitable, sino como una competencia”, puntualizó. Este fenómeno implica ofrecer condiciones concretas: infraestructura, logística eficiente, certeza regulatoria, talento y capacidad de proveeduría local.La productividad completa el cuadro. “Sin eso, el capital llega, pero no transforma”, señaló, al enfatizar que el reto es convertir la inversión en mayor valor agregado y en una integración más profunda a las cadenas globales de valor.En paralelo, el bajo nivel de comercio intrarregional evidencia un amplio margen de oportunidad. Actualmente, el intercambio dentro de América Latina representa  15% del total, cifra por debajo de Asia y Europa, lo que limita el potencial de escalamiento productivo.Así, el nearshoring no debe entenderse como una inercia derivada de tensiones globales, sino como una competencia. La región, y particularmente México, tiene condiciones favorables y su capacidad de capitalizar esta coyuntura dependerá de decisiones estratégicas.La entrevista completa está disponible desde este miércoles en: https://linktr.ee/NorteEconomico

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:00:00 Marcello Estevao
En América Latina yo veo oportunidades reales, pero no automáticas. Yo pondría cuatro palancas sobre la mesa. La primera es estabilidad macro. El hemisferio occidental ha arrancado 2026 sobre una base relativamente sólida, con crecimiento cerca de potencial en muchos países. La segunda palanca es energía. En un mundo donde la seguridad energética volvió a valer más, América Latina tiene activos muy importantes. La tercera es la integración manufacturera y de servicios con América del Norte, donde México tiene una ventaja natural. La cuarta palanca, que a veces se olvida, es la productividad. Y aquí está para mí el punto más importante: América Latina no debe hablar de nearshoring como si fuera una ola inevitable, sino como una competencia.

00:00:54 Alejandro Padilla
Hola, soy Alejandro Padilla, economista en jefe y director general adjunto de análisis en Banorte.

00:00:59 Lucero Álvarez
Yo soy Lucero Álvarez, periodista y conductora de Norte Económico.

00:01:03 Alejandro Padilla
En una semana marcada por las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, es un momento clave para analizar el rumbo de la economía global. Durante este episodio ahondaremos en los riesgos globales, el reto para los bancos centrales y las oportunidades emergentes para América Latina, entre otros temas. Comenzamos.00:01:22 Lucero Álvarez
En este episodio nos acompaña Marcello Estevao, economista en jefe y director general de Investigación del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). Marcello, ¿Cómo estás? Hola, bienvenido.

00:01:32 Marcello Estevao
Hola a todos, ¿Cómo están? Sí, estoy bien. Espero que todo esté bien con ustedes también.

00:01:38 Alejandro Padilla
Pues muchas gracias, Marcello, por aceptar la invitación para platicar sobre estos temas de gran interés para nuestra audiencia. Y bueno, pues en el marco de la semana pasada, en donde tuvimos las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde confluyen los principales líderes globales, ustedes en el IIF también reunieron conversaciones de gran nivel. Y bueno, nos gustaría saber en términos generales, Marcello, ¿cómo estás leyendo hoy el balance de riesgos para la economía global, considerando la resiliencia en Estados Unidos, pero un entorno claramente más frágil en otras regiones, como es el caso de Europa y Asia?

00:02:17 Marcello Estevao
Gracias, Alejandro. Yo lo leería así, la economía global no está entrando en una recesión sincronizada, pero sí en una fase mucho más frágil y mucho más desigual. Ese para mí fue uno de los mensajes más claros de esas reuniones de primavera. El FMI sigue viendo crecimiento global en 3.1% para 2026, bajo un escenario base de conflicto limitado. Pero tampoco estamos en un mundo sano. Estamos en un mundo donde la resiliencia existe, sí, pero está concentrada en pocos lugares y en pocos motores. Estados Unidos sigue siendo el principal amortiguador, con el Fondo Monetario proyectando un crecimiento de 2.4% en 2026. Pero esa resiliencia ya no es tan amplia como antes. Descansa mucho más en productividad, servicios y en el ciclo de inversión ligado a la inteligencia artificial. Europa, en cambio, está claramente más presionada por el nuevo choque energético y el propio FMI ya proyecta apenas 1.1% por ciento para la Eurozona este año. En Asia, como decía Alejandro, tampoco hay una sola historia. China aguanta mejor de lo que muchos temían, con 4.4% proyectado para 2026, pero con una demanda interna todavía débil y con una necesidad evidente de reequilibrar su modelo de crecimiento. Entonces, más que hablar de una economía global resiliente, yo hablaría de una economía global fragmentada. Estados Unidos todavía sostiene parte del ciclo, pero ya no puede cargar al mundo por sí solo. Europa sigue un ajuste más estructural que cíclico. Asia crece, pero de manera muy dispar. Y además, todo eso ocurre con menos espacio fiscal, con más deuda, con más sensibilidad a un choque de energía, y con mercados financieros que reaccionan mucho más rápido a cualquier giro geopolítico. Mi balance de riesgo, por tanto, sigue siendo a la baja. Los números del Fondo son muy altos para mí, no porque vea un desplome inminente, sino porque veo una economía mundial que aguanta, pero aguanta con menos colchones y con una dependencia excesiva de muy pocos motores.

00:05:08 Lucero Álvarez
Bien, justamente el conflicto en Medio Oriente y los riesgos en energía podrían seguir impactando en la inflación de corto plazo y, como lo comentas, debilitar el crecimiento económico. ¿Cómo van a incorporar el impacto de factores geopolíticos como este conflicto en Medio Oriente y los riesgos en energía en las perspectivas de inflación y crecimiento? Y también te preguntamos, ¿qué tan complicada se vuelve la tarea para los bancos centrales en este entorno de incertidumbre?.

00:05:38 Marcello Estevao
Sí, yo ya no trato la geopolítica como un ruido de fondo. La trato como una variable macro central. Y en este momento el canal principal es energía. No se trata solo de si sube o baja el precio del petróleo en un día. Se trata de transporte, seguros, logística, tipo de cambio, confianza empresarial y condiciones financieras. Además, el cuadro sigue siendo muy volátil. Después de momentos de alivio, el estrecho de Ormuz volvió a cerrarse. El Brent rebotó arriba de 96 dólares por barril. Y por esa ruta pasaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo antes de la guerra. Eso te dice que la normalización no puede darse por sentada y que el mercado sigue operando con nerviosismo extremo para los bancos centrales. Como preguntabas, el problema es delicado porque ese es un choque de oferta con potencial de contaminar expectativas. Digo eso porque los bancos centrales no pueden bajar el precio del petróleo, pero sí pueden evitar que un choque relativo se convierta en inflación persistente vía salarios, márgenes y expectativas. Entonces, mi lectura es que no tiene que reaccionar de manera mecánica ni precipitada. Pero tampoco puedo asumir que todo se va a desvanecer solo. Si el shock dura poco, la inflación puede volver a bajar en 2027. Si se prolonga, la historia cambia de forma importante. Por ejemplo, en el escenario base del Fondo Monetario, la inflación global sube a 4.4% este año. Luego retoma la desinflación. Europa es quizá donde esa tensión se ve con más claridad. Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo, habló ya de riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento. Y dentro del BCE (Banco Central Europeo), el debate está cada vez más centrado en cuándo habría que actuar si aparecen efectos de segunda vuelta. Al mismo tiempo, algunos responsables europeos dicen que todavía no ven esos efectos de manera clara. Lo cual muestra justamente lo que estoy hablando, lo incómodo del momento: nadie quiere sobrerreaccionar, pero nadie quiere quedarse atrás. Si el shock empieza a filtrarse a salarios y precios más amplios en mercados emergentes importadores de energía, el reto es todavía más difícil, porque ahí se suma depreciación cambiaria, mayor costo financiero y poco espacio fiscal. En este entorno, la política correcta no son subsidios generalizados, sino apoyos temporales y muy focalizados a los sectores y hogares más vulnerables.

00:08:54 Alejandro Padilla
Marcello, muy interesante lo que has mencionado hasta el momento. Y pareciera que las condiciones apuntan a un escenario de estanflación en muchas partes del mundo, lo cual puede dificultar la implementación de políticas públicas, inclusive como bien mencionas, y coincido contigo, pues los bancos centrales enfrentan un entorno bastante complejo con un menor margen de maniobra para relajar la política monetaria ante la persistencia de riesgos inflacionarios y la posibilidad de nuevos choques externos. Pero bueno, también otro tema interesante en las reuniones y que yo creo que no hay ninguna conversación económica que no incluya el tema de la tecnología y de la inteligencia artificial, es algo que se ha estado discutiendo en distintos foros, inclusive también en el que ustedes organizaron por parte del IIF. Y bueno, pues vemos que la inteligencia artificial se consolida como un motor estructural de inversión y productividad, está impulsando un fuerte ciclo de CAPEX en infraestructura tecnológica, aunque obviamente pues estamos viendo cierta incertidumbre sobre el impacto real en el crecimiento, en el empleo y también en el consumo energético. Y por qué no decirlo también pues creo que hay una discusión o un debate interesante en torno a los choques disruptivos que esto pudiera ocasionar, las brechas que pudiera generar en términos de empleo, términos de pobreza, etc. Entonces, pues hemos escuchado mucho sobre este tema de la revolución de la inteligencia artificial y me gustaría saber desde tu perspectiva, Marcello, cómo debemos entender sus efectos económicos en términos de productividad, inversión y mercado laboral, especialmente considerando sus altos requerimientos energéticos.
00:10:35 Marcello Estevao
Bien, a mí me gusta teorizar el tema de inteligencia artificial en términos muy concretos. La IA sí es una transformación grande, pero sus efectos económicos no son mágicos ni instantáneos. Pasan por productividad, inversión y reorganización de trabajo. En productividad, la promesa es real, sobre todo en tareas cognitivas, diseño, programación, análisis y automatización de procesos. En inversión, el boom ya está aquí, está muy concentrado. Semiconductores, centros de datos, nube, redes, energía e infraestructura física. Las grandes tecnológicas planean gastar más de 600 mil millones de dólares este año en centros de datos. Y las perspectivas de ASML (Advanced Semiconductor Materials Lithography), una empresa neerlandesa que fabrica las máquinas más avanzadas para producir chips, y TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company), la mayor fundición de chips del mundo, siguen apuntando a una demanda muy fuerte por el auge de IA. Eso confirma algo que vengo insistiendo, buena parte de la resiliencia reciente de Estados Unidos ha descansado en un ciclo de CAPEX muy potente, pero también muy concentrado. En el mercado laboral yo sería menos apocalíptico y más selectivo. No veo una destrucción masiva inmediata del empleo en toda la economía. Veo más bien una reasignación desigual. Sectores donde la IA sustituye ciertas tareas, otros donde complemente al trabajador y una prima creciente para quienes saben usar la tecnología dentro de procesos productivos reales. El riesgo también hace que la ganancia de productividad se concentre demasiado en un puñado de firmas, sectores y regiones. Y eso tiene implicaciones distributivas, competitivas, por lo que el gran reto no será solo inventar más IA, sino difundirla mejor al resto de la economía. En verdad, hicimos un paper de investigación que muestra que hasta el momento el efecto en el mercado laboral, por lo menos en los Estados Unidos, no es grande. Podemos entender el mercado laboral americano como una consecuencia de los choques macroeconómicos que da la política de inmigración. Ahora, hay una parte de esta historia que muchas veces que se subestima, la energía. La Agencia Internacional de Energía reportó que la demanda eléctrica de los centros de datos subió 17% en 2025 y proyecta que la electricidad necesaria para abastecerlos pasa de 460 teravatios hora en 2024 a más de 1000 teravatios hora en 2030. Eso cambia por completo la conversación. La IA no es solamente software, también es gas, renovables, redes, permisos, transmisión, agua, nuclear y cuellos de botella físicos. Por eso yo diría que la IA sí puede elevar la productividad y sostener el crecimiento, pero va a beneficiar mucho más a los países que tengan capital, energía confiable, ecosistemas de innovación y capacidad para traducir esa tecnología en producción más amplia, que no tenga esa base de correr el riesgo de ver a la revolución desde fuera.

00:14:36 Lucero Álvarez
Y justamente este tema es bien interesante porque América Latina no está rezagada en cuestión implementación e inversión en inteligencia artificial. Aunque sí sería muy bueno avanzar más rápido y que los países implementen estrategias, digamos, a la par, para que algunos no queden fuera de esta dinámica. Y hablando de América Latina, creo que la región tiene oportunidades en este contexto que mencionas de fragmentación geopolítica y reconfiguración de cadenas de suministro. Pero, creo también que la capacidad de capitalizarlas pues también depende de cada país, de cómo aprovechen, por ejemplo, el nearshoring, el desarrollo de energía, la mejora de infraestructura, la logística, en fin. Te pregunto, ¿dónde ves, Marcello, las principales palancas de crecimiento para América Latina y qué tanto puede capitalizar toda la región tendencias como el nearshoring y los cambios en comercio global? ¿Qué opinas?

00:15:34 Marcello Estevao
Sí, en América Latina yo veo oportunidades reales, pero no automáticas, como estaba diciendo. La región no está condenada a quedarse fuera de esa reconfiguración global, pero tampoco va a capitularla por inercia. Yo pondría cuatro palancas sobre la mesa. La primera es estabilidad macro porque sin credibilidad monetaria y fiscal no llega la inversión que transforma la capacidad productiva. Y ahí hay una buena. El hemisferio occidental ha arrancado 2026 sobre una base relativamente sólida, con crecimiento cerca de potencial en muchos países, brechas de producto e inflación en meta. La segunda palanca es energía. En un mundo donde la seguridad energética volvió a valer más, América Latina tiene activos muy importantes. Petróleo y gas en algunos países, renovables en muchos y minerales críticos en varios. La tercera es la integración manufacturera y de servicios con América del Norte, donde México tiene una ventaja natural. Pero nearshoring no significa simplemente estar cerca de Estados Unidos. Significa poder ofrecer electricidad, logística, certidumbre regulatoria, talento, que en México hay mucho, y proveedores locales. La cuarta palanca, que a veces se olvida, es la productividad. Y aquí está para mí el punto más importante. América Latina no debe hablar de nearshoring como si fuera una ola inevitable, sino como una competencia. La región no puede esperar demasiado impulso externo y sus oportunidades pasan por atraer inversión, integrarse mejor a cadenas globales de valor y fortalecer el comercio intrarregional. Hoy, ese comercio dentro de la propia región representa apenas 15% del total, cuenta 55% en Asia y 68% en Europa. Ese dato es potentísimo porque revela cuánto potencial sigue sin explotarse. Si la región mejora infraestructura, aduanas, conectividad, reglas de inversión, encadenamientos entre grandes empresas y PyMEs, puede capturar mucho más de esa nueva geografía del comercio. Entonces mi respuesta de fondo sería esta; sí, América Latina tiene una oportunidad y México la tiene de forma particularmente clara por ubicación, base manufacturera, integración previa. Pero esa oportunidad no se va a materializar solo por la rivalidad entre Estados Unidos y China ni por la fragmentación geopolítica. Se va a materializar solamente si la región convierte sus ventajas naturales en una propuesta productiva concreta. Y eso exige disciplina macro, mejor política pública, más infraestructura, más energía y una visión estratégica de su lugar en el nuevo mapa global. También conviene llevar una frase eje para toda la entrevista, no estamos viendo una sola economía global, sino un mundo de divergencias, con Estados Unidos todavía sosteniendo parte del ciclo, Europa más presionada por energía, Asia también presionada por energía, pero creciendo de forma desigual y América Latina frente a una oportunidad que solo se materializa con estrategia y credibilidad.

00:19:42 Alejandro Padilla
Estoy totalmente de acuerdo con tus comentarios, Marcello. Es una oportunidad muy buena para la región, pero efectivamente tenemos que buscar esas palancas que permitan aprovechar las oportunidades. Tú has comentado algunas de ellas, infraestructura, tratar de incrementar productividad, encontrar ese valor agregado y la integración en las cadenas de suministro con el resto del mundo. Pero bueno, son temas que definitivamente seguirán marcando la agenda económica de la región. Y pues la verdad es que te agradecemos muchísimo tus comentarios. Y si me permites, siempre cerramos nuestros podcasts con una recomendación de un libro y de un vino. Así que Marcello, ¿qué nos quieres recomendar en esta ocasión, por favor?

00:20:26 Marcello Estevao
Muy bien, déjame pensar. En vinos voy a hacer lo correcto, voy a recomendar un brasileño, no solo por patriotismo, también por prudencia, porque no tomo tanto como para ponerme demasiado creativo. Así que me quedo con un espumoso de Cave Geisse. En portugués sería Cave Gaissi, que además confirma que Brasil también sabe competir muy bien en cosas que van más allá del fútbol y las materias primas. Y en libros, como el año pasado publiqué un librito sobre lo que la literatura nos enseña sobre la economía, me voy a permitir una recomendación muy personal, “Ensayo sobre la Ceguera” de José Saramago, un escritor portugués. Es un libro durísimo, pero muy iluminador para momentos de incertidumbre, de miedo y de pérdida de coordenadas, que es un poco el mundo en el que estamos. Muy bien, esa es mi recomendación.

00:21:33 Alejandro Padilla
Pues muchísimas gracias, Marcello. La verdad es que por la parte del vino, interesante. Dijiste Cave Geisse, ¿Verdad? Sí, el vino espumoso. Ok, perfecto. Pues lo vamos a probar. Y bueno, definitivamente la recomendación sobre el Ensayo sobre la Ceguera de Saramago, pues es un libro profundamente actual, como tú mencionas, por lo que estamos viendo, ¿No? Porque más allá de la, vamos a llamarlo así, epidemia habla de lo fácil que es perder referencia en momentos de crisis y la importancia, pues también de la empatía, que es algo fundamental. Así que pues muchísimas gracias ¿O tú qué opinas, Lucero?

00:22:15 Lucero Álvarez
Mira, los dos ya los tengo apuntadísimos. En cuestión de libro, pues sí, como lo hemos platicado aquí, es importante entender el contexto en el que vivimos y si materiales como este nos ayudan a encontrar un poquito la luz o como brújula, ¡Perfecto!. Y Álex, antes de empezar el podcast, Marcello nos comentaba que en otro tema ya se están preparando también para el Mundial. ¿Cómo van, Marcello por allá?
00:22:37 Marcello Estevao
¡Oh este Mundial es de Brasil! No estoy seguro. El equipo tiene jugadores excelentes, pero no sé si va a jugar como un equipo de verdad. Vamos a ver, pero siempre, siempre estoy con mi corazón verde amarillo, latiendo mucho, mucho rápido, esperando los juegos.

00:23:07 Alejandro Padilla
Vamos pues, mucha suerte en el Mundial a Brasil como referencia. Yo recuerdo que en el Mundial pasado conversamos con Martín Castellano y ganó Argentina, entonces a lo mejor esa es una cábala también.

00:23:22 Marcello Estevao
Sí, sí, vamos a ver.

00:23:24 Lucero Álvarez
Y brindemos con el vino que nos recomiendas.

00:23:29 Marcello Estevao
Muy bien, muchas gracias, Lucero y Alejandro. Fue una experiencia muy buena. Y sí, continuamos platicando, muchas gracias.

00:23:38 Alejandro Padilla
Marcello por esta conversación que nos permite comprender mejor cómo la geopolítica, la inflación, la política monetaria y la disrupción tecnológica están profundamente conectadas. Claramente entender estas señales será clave para anticipar los riesgos y oportunidades de la economía global y sus implicaciones para América Latina en los próximos meses. Así que realmente valoramos mucho tus comentarios. Esperamos tenerte nuevamente en este espacio en un futuro cercano.

00:24:05 Marcello Estevao
Gracias. Adiós.

00:24:07 Alejandro Padilla
Y bueno, con esto llegamos al cierre de este episodio de Norte Económico, el podcast de Grupo Financiero Banorte para entender el horizonte de la economía. Les agradecemos por acompañarnos una vez más y no olviden activar su campanita ya que todos los miércoles estrenamos un nuevo episodio. Por lo pronto, cuídense mucho y les mandamos un fuerte abrazo.

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