La conectividad pendiente de México depende cada vez más de los operadores regionales
- Aunque los ingresos de los pequeños operadores crecieron durante el último año, la inversión cayó 41,7 %, una señal que podría afectar la expansión y modernización de las redes locales.
- El diagnóstico de la Estrategia Nacional de Pequeños Operadores (ENPO) revela que 82 operadores requieren más de 1.083 millones de pesos en financiamiento para fortalecer infraestructura y ampliar cobertura.
México, junio de 2026. Mientras la conversación sobre conectividad suele enfocarse en los grandes operadores y los despliegues nacionales, un nuevo diagnóstico de PROMTEL pone el foco en un actor clave para cerrar la brecha digital en México: los pequeños operadores de telecomunicaciones.
Estos operadores han logrado llevar servicios de conectividad a comunidades rurales, dispersas y de difícil acceso donde los modelos tradicionales enfrentan mayores barreras económicas y operativas. Sin embargo, el informe también evidencia que su crecimiento enfrenta desafíos cada vez más complejos.
De acuerdo con el diagnóstico de la Estrategia Nacional de Pequeños Operadores (ENPO), los ingresos reportados por los pequeños operadores aumentaron 15,8 % entre 2023 y 2024. No obstante, durante el mismo periodo la inversión total disminuyó 41,7 %, reflejando una creciente presión sobre la capacidad de expansión y modernización de las redes.
A esto se suma que actualmente 82 pequeños operadores han manifestado necesidades de financiamiento por un total de 1.083,8 millones de pesos para fortalecer infraestructura de telecomunicaciones. En promedio, cada operador requiere 13,2 millones de pesos, aunque la mayoría busca montos inferiores a los 10 millones.
«Los datos muestran que la conectividad en México ya no depende únicamente de grandes despliegues nacionales. Los operadores regionales están resolviendo desafíos de cobertura en territorios donde otros modelos simplemente no son viables«, afirma Freddy Lara, Director de Ventas para Américas de JSC Ingenium.
El diagnóstico también advierte que muchas redes locales operan bajo presión. La saturación de enlaces de transporte, la falta de redundancia y la necesidad de modernizar infraestructura aparecen entre los principales desafíos para sostener el crecimiento de la demanda y garantizar la calidad del servicio.
Además, PROMTEL identifica una amplia diversidad tecnológica entre los operadores de proximidad. Mientras algunos han desarrollado redes de fibra óptica, otros combinan infraestructura FTTH con acceso inalámbrico fijo (FWA) o dependen principalmente de tecnologías inalámbricas para atender zonas donde el despliegue de fibra resulta económicamente inviable.
Para Freddy Lara, este escenario obliga a replantear la manera en que se diseñan y operan las redes de telecomunicaciones.
«El desafío ya no es solamente ampliar cobertura. También es garantizar que los operadores puedan crecer de forma sostenible, con tecnologías adaptadas a su realidad financiera y operativa. De poco sirve aumentar la demanda si las redes no cuentan con la capacidad ni los recursos para evolucionar al mismo ritmo«, explica.
Desde la perspectiva de la industria, la sostenibilidad de estos operadores será determinante para avanzar en los objetivos nacionales de conectividad. El propio diagnóstico reconoce que la expansión digital del país no puede depender exclusivamente de esquemas centralizados o de grandes operadores, sino que requiere modelos complementarios capaces de responder a las particularidades de cada territorio.
«La discusión ya no debería centrarse únicamente en dónde desplegar infraestructura, sino en cómo garantizar que quienes conectan las regiones más apartadas puedan crecer de manera sostenible. Ahí estará una parte importante del futuro digital de México«, concluye Lara.




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