Fundación CURA: cuando una cirugía bariátrica transforma más que un diagnóstico
Para el Dr. Vicente Alarcón, una cirugía no termina cuando el paciente sale del quirófano. Su verdadero impacto aparece después: cuando una persona puede volver a trabajar, cuando reduce sus medicamentos, cuando recupera confianza, cuando mejora su calidad de vida y cuando su familia comienza también a transformar sus hábitos. Esa visión fue la que dio origen a la Fundación CURA, Cirujanos Unidos Realizando Altruismo, una iniciativa que desde el año 2000 ha llevado procedimientos quirúrgicos de alta especialidad a personas que no cuentan con los recursos necesarios para acceder a ellos.
La historia de Fundación CURA nace de una experiencia que marcó profundamente la trayectoria del Dr. Alarcón. Tras su formación médica y quirúrgica, incluyendo estudios en Cirugía de Mínima Invasión en Mount Sinai Medical Center en Miami, Cirugía Laparoscópica Avanzada en Texas Endosurgery Institute y un posgrado en Cirugía Oncológica en Miyagi Cancer Center, en Japón, el especialista comenzó a participar en campañas de cirugía extramuros en comunidades vulnerables. Ahí entendió que llevar tecnología y conocimiento médico a zonas con menos acceso podía cambiar la vida de una persona de forma inmediata.
El ejemplo era contundente: un paciente operado de vesícula mediante cirugía abierta podía tardar semanas en recuperarse y reincorporarse a sus actividades, especialmente si su trabajo dependía del esfuerzo físico. En cambio, con una cirugía mínimamente invasiva, ese mismo paciente podía regresar a casa al día siguiente y retomar sus labores en pocos días. Para una persona sin ahorros, sin seguridad económica y con una familia que depende de su ingreso diario, esa diferencia no es menor: puede significar estabilidad, salud y dignidad.
Desde esa conciencia nació Fundación CURA. A través de la participación de médicos especialistas, la fundación ha realizado programas de cirugías de alta especialidad, principalmente laparoscópicas, para atender padecimientos como hernia hiatal, hernia inguinal, vesícula biliar, bypass gástrico y manga gástrica. A la fecha, ha logrado más de 2000 cirugías a costos accesibles en distintas zonas del país, beneficiando a personas de comunidades marginadas o con recursos limitados.
Sin embargo, para el Dr. Alarcón, el mayor valor de este trabajo está en lo que sucede fuera del quirófano. En pacientes con obesidad, diabetes o hipertensión, una intervención adecuada puede modificar el curso de su salud. Muchos comienzan a necesitar menos medicamentos, reducen gastos médicos, mejoran sus hábitos alimenticios y encuentran una nueva relación con su cuerpo y con su entorno. “El impacto primordial es en el sistema”, explica al referirse a cómo estas enfermedades están directamente conectadas con el peso, la alimentación y el estilo de vida.
También existe un impacto emocional. Muchos pacientes recuperan autoestima, seguridad y posibilidades que antes se veían limitadas por la enfermedad o por la discriminación. Aunque pocas veces se habla de ello, el sobrepeso y la obesidad pueden afectar oportunidades laborales, relaciones personales y salud mental. Por eso, el doctor insiste en que tratar a una persona con obesidad no es intervenir sólo un cuerpo, sino acompañar una historia completa.
La familia es otro eje central. El Dr. Alarcón ha observado que cuando un paciente cambia sus hábitos después de una cirugía o tratamiento, su núcleo cercano también se transforma. A este fenómeno se le conoce como “efecto halo”: las personas que viven alrededor del paciente pueden disminuir peso y mejorar su alimentación simplemente porque la dinámica de la casa empieza a cambiar. En un país donde el sobrepeso y la obesidad afectan a una gran parte de la población, este impacto familiar se vuelve fundamental.
Hoy, el Dr. Alarcón se encuentra en una etapa de evolución profesional enfocada en la medicina integral, la prevención y la longevidad. Actualmente cursa una maestría en longevidad y envejecimiento en la Universidad de Barcelona, y su visión a mediano plazo es desarrollar una clínica de longevidad que permita atender al paciente desde una perspectiva completa: salud metabólica, prevención, hábitos, educación, descanso, actividad física y calidad de vida.
La Fundación CURA resume buena parte de su filosofía: la medicina como una herramienta de transformación concreta. No se trata únicamente de operar, sino de abrir posibilidades. Para el Dr. Vicente Alarcón, cada cirugía representa una oportunidad de cambiar el futuro de una persona, de una familia y, en muchos casos, de una comunidad.




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