Andrea Domínguez: convertir la experiencia en información, acompañamiento y cambio
- A través de Soy Cambio, Soy Yo, su trabajo con jóvenes en Querétaro y ahora el impulso de la iniciativa conocida como Ley Andrea, la autora y comunicadora busca transformar la manera en que niñas y mujeres entienden, escuchan y hablan de su cuerpo.
Ciudad de México, 14 de septiembre de 2026. – Hablar del cuerpo también es aprender a escucharlo. Esa idea se ha convertido en uno de los ejes que definen el trabajo de Andrea Domínguez Castro, autora, comunicadora y creadora de contenido enfocada en abrir conversaciones sobre salud femenina, autocuidado y educación corporal desde una perspectiva cercana, informada y libre de tabúes.
Su propia experiencia la llevó a cuestionar muchas de las ideas con las que generaciones de mujeres han crecido: asumir el dolor como algo normal, conocer poco sobre el funcionamiento de su propio cuerpo o pasar años buscando respuestas ante síntomas que no siempre son escuchados.
De ese proceso nació Soy Cambio, Soy Yo, un libro en el que Andrea entrelaza su historia personal con una reflexión sobre la forma en que las mujeres aprenden -o no- a escuchar su cuerpo. El proyecto busca visibilizar problemáticas como la normalización del dolor femenino, los diagnósticos tardíos y la falta de información alrededor de la salud sexual.
Acercar la conversación a las nuevas generaciones
Para Andrea, publicar el libro ha sido solamente una parte del proyecto. Su intención es llevar esta información a espacios en los que pueda convertirse en una herramienta práctica para otras mujeres y, especialmente, para las nuevas generaciones.
En Querétaro, Andrea ha llevado esta conversación a escuelas y espacios educativos, acercándose a niñas y jóvenes que comienzan a atravesar una de las primeras grandes transformaciones de su cuerpo: la llegada de la menstruación.
Andrea durante una de sus conversaciones con estudiantes en Querétaro.
A través de estas pláticas y de Soy Cambio, Soy Yo, busca contribuir a que las adolescentes puedan atravesar esta etapa con algo que muchas generaciones anteriores no tuvieron: más información, mayor conocimiento de su cuerpo y la confianza para hablar de lo que sienten sin vergüenza ni miedo.
La conversación va más allá de explicar qué ocurre durante el periodo menstrual. Se trata también de enseñar a identificar las señales del cuerpo, entender que no todo dolor debe normalizarse y generar desde edades tempranas una relación más consciente con la salud.
Este trabajo forma parte de una plataforma más amplia desde la que Andrea aborda temas como salud femenina, autocuidado, educación sexual y corporal y, sobre todo, la construcción de comunidad y acompañamiento entre mujeres.
De la educación y el acompañamiento a la acción pública
Fue precisamente a partir de este trabajo y de la experiencia personal de Andrea que la conversación comenzó a trascender los espacios educativos y de comunicación para llegar también al terreno de las políticas públicas.
En agosto de 2026, Andrea Domínguez presentó junto con el diputado local Enrique Correa una iniciativa en materia de endometriosis en Querétaro, conocida públicamente como Ley Andrea.
La propuesta busca responder a una problemática que Andrea ha señalado desde el origen de su proyecto: ¿qué sucede cuando una mujer sabe que algo no está bien con su cuerpo, pero el sistema a su alrededor continúa diciéndole que su dolor es normal?
La iniciativa contempla medidas para avanzar hacia el diagnóstico temprano y la atención especializada, así como la creación de un Registro Estatal, protección en el ámbito educativo y mecanismos de apoyo laboral para quienes viven con endometriosis.
También plantea la necesidad de fortalecer la preparación del personal médico y ampliar el conocimiento institucional sobre una enfermedad cuyos síntomas pueden permanecer durante años sin un diagnóstico adecuado.
Cuando escuchar el cuerpo puede cambiar una historia
La Ley Andrea representa así una evolución del trabajo que Andrea comenzó desde su propia experiencia. Lo que inició como una historia personal se convirtió primero en un libro; el libro abrió conversaciones con mujeres y nuevas generaciones; y esas conversaciones comenzaron a evidenciar la necesidad de generar cambios que trascienden lo individual.
Porque hablar de endometriosis no significa únicamente hablar de una enfermedad. También implica cuestionar por qué tantas mujeres han aprendido a soportar el dolor en silencio y qué pueden hacer las instituciones educativas, médicas y laborales para cambiar esa realidad.
La iniciativa deberá continuar su proceso de análisis y discusión legislativa antes de poder convertirse en una ley. Sin embargo, su presentación representa un primer paso para colocar la endometriosis dentro de la agenda pública de Querétaro.
| “La endometriosis no debería condenar a ninguna mujer a vivir años sin respuestas. Esta iniciativa nace para que el dolor sea escuchado, el diagnóstico llegue a tiempo y cada paciente encuentre atención y acompañamiento. Lo que nos pasa también merece convertirse en una prioridad pública”.— Andrea Domínguez Castro |
Hoy, Andrea continúa construyendo una plataforma que conecta educación, salud femenina, experiencia personal y acción pública. Desde Soy Cambio, Soy Yo y su trabajo con niñas y jóvenes hasta el impulso de la Ley Andrea, el objetivo permanece: que cada vez más mujeres tengan información para conocer su cuerpo, herramientas para escucharlo y espacios donde su experiencia sea tomada en serio.




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