| Fuente: Jesús Medina Cantú, Oficial de Seguridad de la Información de Grupo Financiero Banorte Un mensaje en Whats que te pide descargar una aplicación, una llamada sobre un supuesto cargo sospechoso o un correo que te pide “actualizar” tus datos. Todo puede parecer real durante unos segundos… ¡ahí está el truco! ALERTA: no descargues aplicaciones desde enlaces La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) alerta sobre los riesgos de descargar aplicaciones o dar clic a ligas desde enlaces que recibas por SMS, correo electrónico, WhatsApp, redes sociales u otros servicios de mensajería, ya que podrían comprometer tu información personal y financiera. Aunque el mensaje aparente venir de tu banco o de una institución financiera, o incluso muestre el número telefónico de tu banco, el enlace podría llevarte a un sitio no seguro y ofrecerte una aplicación que, una vez instalada, podría utilizarse para obtener información personal y financiera y realizar operaciones fraudulentas. Por eso:· Descarga aplicaciones únicamente desde las tiendas oficiales Google Play o App Store.· Antes de instalar una aplicación verifica que sea la oficial de la institución financiera.· No descargues aplicaciones desde enlaces enviados por SMS, correo electrónico, WhatsApp o redes sociales.· Si recibes un mensaje que te invita a descargar una aplicación, no abras el enlace. Antes, verifica directamente con tu institución financiera.· Si te piden responder SI o NO, ¡no lo hagas! Otros fraudes que también debes conocer Los fraudes financieros evolucionan constantemente, pero suelen tener algo en común: buscan generar confianza o motivar tu urgencia, por una buena o mala noticia, para que compartas información o realices una operación. Del correo al QR: así pueden intentar engañarte ¿Has oído hablar del phishing? Si no sabes de él, sigue leyendo porque esto salvar tu dinero. Ocurre cuando recibes correos o mensajes que parecen enviados por una institución porque utilizan su logo, sus colores, su número telefónico o una dirección muy parecida… ¡pero!, te llevan a sitios falsos para robar tus datos. Su primo cercano es el smishing, que utiliza mensajes de texto para conseguir lo mismo. ¿Un SMS dice que tu cuenta será bloqueada si no haces clic? Pausa. No abras el enlace, llama a tu banco para confirmar que realmente proviene de una fuente oficial. En el vishing, el fraude llega por teléfono. Alguien puede hacerse pasar por personal de un banco y hablarte de un cargo, bloqueo o problema de seguridad. Incluso puede aparecer el número oficial del banco. Si te piden contraseñas, NIP, CVV o códigos de seguridad, alerta máxima, cuelga y tú llama al banco. Y sí, hasta los códigos QR pueden entrar en la ecuación. El quishing utiliza QR falsos para llevarte a páginas fraudulentas. OJO: Banorte nunca solicita por correo, SMS o llamada información confidencial como contraseñas, NIP, CVV o códigos de seguridad. No todo sucede en internet También existen fraudes que ocurren durante operaciones físicas. El skimming, por ejemplo, busca copiar la información de una tarjeta mediante dispositivos colocados en cajeros o terminales. Para reducir riesgos, revisa el cajero antes de utilizarlo, no aceptes ayuda de desconocidos, cubre el teclado al ingresar tu NIP y procura no perder de vista tu tarjeta al pagar. Ojo… recuerda que la app Banorte Móvil tiene la opción de retiro sin tarjeta, úsala para evitar el retiro con tarjeta. Como ves, el fraude cambia constantemente de disfraz: correo, SMS, llamada, QR, una aplicación o incluso un cajero. Lo importante es reconocer la señal de alerta y recordar algo muy sencillo: si alguien te pide actuar con urgencia, tómate un momento para verificar. Siempre llamar a tu banco es la mejor opción para confirmar. A veces, esos segundos son la mejor protección para tu dinero. |
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