CDMX, 28 de octubre de 2026.- La transformación digital de la banca está entrando en una nueva etapa. Ya no se trata únicamente de ofrecer aplicaciones móviles o facilitar las operaciones a través de internet, sino de lograr que todos los canales de atención funcionen de manera coordinada y permitan a los clientes moverse entre ellos sin complicacionesPara las instituciones financieras, el reto es doble: reducir los costos de operación de sus redes físicas y, al mismo tiempo, responder a las expectativas de usuarios que buscan servicios rápidos, sencillos y consistentes, sin importar cómo decidan realizar sus operaciones.Aunque los canales digitales han ganado terreno, la atención presencial sigue siendo importante, especialmente cuando se trata de operaciones complejas o que requieren asesoría. Los clientes quieren tener la libertad de iniciar un trámite desde su celular, continuarlo en una terminal de autoservicio y resolver sus dudas en una sucursal, sin tener que empezar de nuevo cada vez que cambian de canal.Esta necesidad está llevando a los bancos a replantear el papel de sus puntos de atención. En México, el número de sucursales bancarias pasó de 11,838 al cierre de 2023 a 11,421 en octubre de 2025. A ello se suma que mantener una oficina bancaria puede representar un costo anual de entre 300,000 y 500,000 dólares.¹En paralelo, el crecimiento de los servicios digitales ha reducido el volumen de gestiones que los clientes realizan directamente con los ejecutivos. Ante ello, las instituciones financieras necesitan encontrar nuevas formas de mantener su presencia física, pero con modelos operativos más eficientes y adaptados a los hábitos actuales de los usuarios.Nuevos modelos para una atención más flexibleLa evolución de la banca no significa que las sucursales vayan a desaparecer. Más bien, abre la puerta a formatos que permiten ofrecer servicios financieros de manera más flexible, como las microsucursales y las cabinas inteligentes, capaces de acercar la atención a los clientes con una infraestructura más eficiente.En este contexto, Auriga impulsa el concepto de “sucursal sin fronteras”, un modelo que busca integrar los distintos canales de atención en una sola plataforma operativa. Así, los clientes podrán pasar de una experiencia digital al autoservicio o a la asistencia de una persona sin perder la continuidad de sus operaciones.Para hacerlo posible, la compañía cuenta con su plataforma WinWebServer (WWS), diseñada para gestionar servicios bancarios en cajeros automáticos, kioscos, sucursales, centros de contacto, portales web y dispositivos móviles, y que permite administrar de manera centralizada los cajeros y las terminales de autoservicio para reducir costos operativos, mejorar la disponibilidad de los equipos y facilitar la incorporación de nuevos servicios. La automatización, sin embargo, no implica dejar de lado el trato humano. Por el contrario, la posibilidad de combinar tecnología y asistencia especializada permite ofrecer una atención más acorde con las necesidades de cada cliente.A través de NextGenBranch, la firma integra autoservicio, automatización y soporte remoto para transformar la operación de las sucursales tradicionales. Sus herramientas permiten realizar depósitos, pagos, transferencias, retiros y otras operaciones con distintos niveles de asistencia, mientras que Bank4Me, otra de sus soluciones, incorpora funciones de videobanca y colaboración remota para conectar a los usuarios con especialistas cuando necesitan orientación o una validación adicional.El futuro está en combinar los canalesEl siguiente paso para la banca consiste en construir una infraestructura en la que las sucursales físicas, los cajeros automáticos, las terminales avanzadas y los servicios de atención remota trabajen como parte de un mismo ecosistema; así, un cliente podría iniciar una solicitud desde su teléfono móvil, continuar el proceso en una terminal de autoservicio y recibir ayuda de un asesor remoto cuando lo necesite, sin interrupciones ni pasos innecesarios.Para los bancos, el desafío ya no es solo sumar canales de atención, sino conseguir que todos funcionen de manera coordinada. La eficiencia operativa y la experiencia del cliente dependen, en buena medida, de que la tecnología conecte esos puntos de contacto y dar continuidad a cada interacción.En este escenario, la sucursal del futuro será mucho más que un espacio físico. Será parte de una red de servicios conectados que ofrezca acceso, comodidad y una experiencia consistente, independientemente del canal que el cliente elija.La visión de una sucursal sin fronteras representa así una nueva manera de entender la atención bancaria: una en la que la tecnología amplía las posibilidades de servicio, la presencia física conserva su valor y la asistencia humana sigue disponible cuando realmente hace falta.[1] https://n9.cl/fpjuz7# # # |
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