| Perspectiva Semanal de Norte Económico, un panorama sobre la economía y los mercados en México y el mundo. En la perspectiva global, julio fue un mes relativamente complicado para los mercados, influenciado principalmente por dos factores. El primero fue el renovado deterioro en las relaciones entre EE. UU. e Irán. El presidente Donald Trump dio por terminado el cese al fuego el 8 de julio, impulsando los precios del petróleo y reavivando preocupaciones inflacionarias en el mundo. El segundo fue el aumento en la volatilidad y las pérdidas en acciones tecnológicas ante un mayor escepticismo sobre las ganancias acumuladas del sector. En este contexto, el índice global de acciones MSCI tuvo una ligera caída de 1.1% en el mes; los países desarrollados registraron una baja marginal, mientras que los emergentes se contrajeron alrededor de 9%. Parte de esto se debió a que prevaleció el sesgo de depreciación del dólar a pesar de algunos momentos en los que ganó algo de impulso. Los semiconductores destacaron por sus pérdidas, con el índice de la bolsa de Filadelfia, conformado por este tipo de compañías, perdiendo cerca de 20%. El Nasdaq, con una alta concentración en el sector tecnológico, disminuyó alrededor de 6.5%. El Kospi (principal índice de Corea del Sur) cayó 22% en moneda local, afectado por la alta ponderación de Samsung y SK Hynix, dos grandes empresas ligadas al desarrollo de Inteligencia Artificial. En otras clases de activos, las tasas de interés de los bonos soberanos tuvieron aumentos generalizados en todos los plazos de las curvas. Por su parte, los indicadores agregados de riesgo crediticio corporativo mostraron un mejor desempeño, aunque con ampliaciones moderadas en los diferenciales. En este entorno, los principales bancos centrales se mostraron más cautelosos. No obstante, parecen estar intentando ganar más tiempo para contar con información adicional sobre el desempeño de la economía, la dinámica de precios y los cambios en el balance de riesgos. Esto es parte de la razón por la cual las autoridades monetarias del Reino Unido, Japón y Estados Unidos dejaron sin cambios sus tasas de interés la semana pasada. No obstante, la paciencia de los inversionistas no es ilimitada y un retraso excesivo en actuar podría generar nuevos desafíos. Al igual que en otras latitudes, los precios de mercado reflejan una reevaluación de la trayectoria esperada de la política monetaria, en un entorno donde la coyuntura ha complicado el balance de riesgos para el banco central. De acuerdo con nuestros cálculos, los derivados locales ya reflejan la expectativa de aumentos acumulados cercanos a 100 puntos base hacia el cierre del próximo año. Nuestros modelos de lenguaje natural sí muestran que todos los miembros de la Junta de Gobierno también se han vuelto más cautelosos recientemente. Sin embargo, los comentarios de la mayoría aluden a que no es suficiente para votar por un aumento. En este sentido, existen otras razones que apuntan a que mantendrán su postura sin cambios. Destaca la holgura económica, menores presiones inflacionarias en las últimas lecturas y un comportamiento resiliente del peso frente al dólar. En Banorte seguimos anticipando una pausa prolongada que podría extenderse hasta finales de 2027. En la agenda internacional, el reporte más importante será el empleo de julio en Estados Unidos. Estimamos 90 mil plazas, en línea con el promedio del primer semestre del año que fue de 92 mil. La tasa de desempleo permanecería en 4.2%, manteniendo un rango muy acotado desde enero pasado. De confirmarse, consideramos que las cifras serían consistentes con una señal de estabilidad en el mercado laboral. También será relevante observar el desempeño sectorial, sobre todo ante diversos anuncios de despidos en el sector tecnológico ligados a la adopción de nuevas herramientas de IA. Del lado contrario, podríamos ver un repunte en las plazas temporales debido a la celebración del Mundial de Futbol. También se publicarán las vacantes de empleo de junio y el reporte privado de empleo ADP. En este contexto, la semana pasada se publicó el primer estimado del PIB del 2T26, sorprendiendo a la baja con un avance de 1.5% t/t anualizado. No obstante, creemos que los detalles siguen reflejando una economía que crece a un ritmo bastante robusto, situación que probablemente continuará apoyando la creación de puestos de trabajo y el crecimiento de los salarios, por lo que reiteramos nuestro pronóstico de crecimiento para todo este año en 2.2%. También conoceremos la balanza comercial, órdenes de fábrica y de bienes duraderos, así como el crédito al consumo de junio. Otras publicaciones incluyen los indicadores PMI e ISM de manufacturas y servicios de julio, además de la encuesta de expectativas de inflación de un año de la Reserva Federal de Nueva York. En el frente corporativo, 138 empresas del S&P 500 darán a conocer sus resultados, destacando algunas tecnológicas como AMD, Palantir y SanDisk, al igual que otras compañías del sector energético. Hasta el cierre del viernes, 61.2% de las compañías de este índice ya habían reportado, con las utilidades por acción creciendo 57% anual y la tasa de sorpresas positivas en 86.6%, por encima de lo registrado el trimestre anterior.En otras regiones sobresale la producción industrial de junio en Brasil y Alemania, con este último país también publicando la balanza comercial del mismo mes. En China se conocerán los PMI, inflación y balanza comercial de julio, mientras que en la Eurozona destacan las ventas al menudeo de junio. En política monetaria, habrá decisiones en India, Brasil, República Checa y Rumania. Además, se publicarán las minutas de las últimas reuniones de los bancos centrales de Japón y Colombia, junto con discursos de algunos miembros de la Reserva Federal. Entre los eventos, destacan elecciones primarias en algunos estados de EE. UU. rumbo a las elecciones de medio término que serán celebradas a inicios de noviembre. En la agenda nacional, la semana pasada se publicó el estimado preliminar del PIB del segundo trimestre. En línea con nuestra visión, la economía mexicana creció 1.5% t/t. El resultado fue muy positivo, con avances generalizados a nivel sectorial. En nuestra opinión, esto refuerza nuestro pronóstico de una expansión de 1.4% en todo 2026. Inclusive reconocemos algunos riesgos moderados al alza ante un panorama que se perfila más favorable para el segundo semestre. Además de la decisión del banco central, la atención se centrará en la inflación de julio. Estimamos un crecimiento mensual de solamente 0.06% para la general y de 0.22% para la subyacente. De materializarse, el desempeño sería positivo, ya que las métricas anuales bajarían respecto a junio hacia 3.15% y 3.94%, respectivamente. La agenda también contempla la publicación de la inversión fija bruta y el consumo privado de mayo, así como las remesas de junio. En datos más oportunos, destacan la confianza del consumidor y los indicadores PMI del IMEF de julio. Finalmente, se publicarán las encuestas de expectativas del sector bancario y del Banco de México. No te pierdas el episodio: Perspectiva Semanal de Norte Económico, de la semana del 3 al 7 de agosto. También disponible en Spotify, Apple Podcasts y Amazon Podcasts. |
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